La Policía de Mendoza, mediante efectivos de la Policía Rural, llevó adelante un procedimiento en Guaymallén que permitió poner a salvo a 55 aves silvestres protegidas por la Ley Nacional 22.421. Durante el operativo, una mujer fue aprehendida y la Justicia dispuso el secuestro de distintos elementos que estarían vinculados con la captura y comercialización de los ejemplares.
El procedimiento se originó a partir de una investigación iniciada por personal de la Policía Rural ante la sospecha de que en una vivienda del barrio Lihué, en Guaymallén, se desarrollaban actividades relacionadas con la venta ilegal de aves silvestres.
Como parte de las tareas investigativas, los agentes reunieron indicios que permitieron avanzar con la intervención judicial. Ante esta situación, se dio aviso a la Oficina Fiscal Nº 1 de Guaymallén, que autorizó el registro del domicilio señalado.
Al ingresar al inmueble, los policías encontraron un total de 55 ejemplares pertenecientes a fauna silvestre protegida. Entre las aves identificadas había 10 cardenales de copete colorado, 20 siete cuchillos, siete reyes del bosque, siete jilgueros, dos reinas moras y diferentes variedades de zorzales. También fueron encontrados ejemplares de corbatita, diuca, carpintero enano, loica y otras especies.



Además de los animales, durante la inspección se encontraron 54 jaulas confeccionadas con alambre y madera. También fueron secuestradas tres trampas de doble acción y otra de acción simple, elementos que estarían relacionados con las tareas de captura y tenencia de las aves.
Por orden de la autoridad judicial, se dispuso el secuestro de todos los ejemplares y elementos hallados durante el procedimiento. También se incautó el teléfono celular perteneciente a la responsable del inmueble. La mujer fue aprehendida y trasladada hasta la Comisaría 25, donde quedó a disposición de la Justicia.
Finalmente, las 55 aves serán derivadas a la Dirección de Ecoparque y Biodiversidad. Allí se realizará una evaluación sanitaria y se les brindará la atención necesaria para su recuperación. A partir de ese proceso se determinará, en cada caso, si los ejemplares se encuentran en condiciones de ser reinsertados en su hábitat natural.





