El fundador de la primera escuela de tiro con arco de Mendoza quedó detenido luego de que la Corte Suprema de Justicia dejara firme la condena a 13 años de prisión por el abuso sexual de su hijo.
El hombre, de 55 años, había sido condenado en septiembre de 2024 por el delito de abuso sexual agravado con acceso carnal y agravado por el vínculo. Sin embargo, durante casi dos años permaneció en libertad mientras su defensa intentaba revertir el fallo.
La situación cambió luego de que la Corte Suprema rechazara el recurso extraordinario federal presentado por sus abogados. Con esa resolución, la condena quedó firme y la Justicia ordenó su inmediata detención.
El viernes 21 de agosto, el abogado del condenado lo acompañó hasta el Tribunal Penal Colegiado N° 2 de Mendoza. Allí fue notificado de la resolución judicial y, posteriormente, pasó por la Estación Transitoria de Detenidos y Aprehendidos (Es.Tra.D.A.).
Después de completar ese procedimiento, el hombre fue trasladado a una unidad penitenciaria, donde comenzó a cumplir la pena impuesta por la Justicia.
El condenado había tenido una destacada trayectoria deportiva y había integrado la Selección Argentina de Tiro con Arco. Además, había sido el fundador de la primera escuela de esta disciplina en la provincia.
Una denuncia que inició hace ocho años
La causa había comenzado ocho años atrás, cuando la madre del menor, que en aquel momento tenía 11 años, denunció al deportista por el abuso sexual de su hijo.
A partir de esa presentación se inició una investigación judicial en la que se incorporaron diferentes elementos de prueba. Según se estableció durante el proceso, esos elementos permitieron determinar la existencia de distintos ataques sexuales contra el menor.
El expediente atravesó un extenso recorrido judicial y el acusado llegó a ser juzgado en dos oportunidades.
El primer juicio fue anulado y, años más tarde, se realizó un nuevo debate oral. En esa segunda instancia, el deportista fue condenado a 13 años de prisión.
La condena quedó firme
Con el rechazo del recurso extraordinario presentado por la defensa, la Corte Suprema puso punto final al recorrido de la causa en esa instancia y dejó firme la condena.
Ante esa decisión, el hombre debió presentarse ante la Justicia y quedó finalmente privado de su libertad.
Por tratarse de un caso que involucra a un menor de edad, la identidad del condenado y su rostro no fueron difundidos para preservar la privacidad y proteger al hijo de la víctima.





