El Gobierno nacional oficializó este lunes la concesión del Tramo Cuyo de la Ruta Nacional 7, que quedó en manos de un consorcio integrado por tres empresas mendocinas durante los próximos 20 años.
La adjudicación fue formalizada mediante la Resolución 1379/2026, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo. La concesión comprende un total de 329,09 kilómetros de la ruta nacional, desde Desaguadero hasta el Paso Cristo Redentor, en el límite con Chile.
El consorcio ganador está conformado por Laugero Construcciones S.A., Green S.A. y Corporación del Sur S.A. La propuesta presentada estableció una tarifa básica de peaje de $3.090,24 más IVA, para un contrato que tendrá una duración de dos décadas.
La oferta se ubicó por debajo del máximo establecido en el proceso licitatorio. El tope previsto era de $3.966,94, por lo que la propuesta de la UTE mendocina fue aproximadamente un 22% inferior y se convirtió en la alternativa más conveniente entre las tres ofertas que fueron admitidas para el Tramo Cuyo.
Cómo quedó dividido el Tramo Cuyo
Dentro de la Red Federal de Concesiones, la Subsecretaría de Obras estableció dos sectores para este corredor.
El primero comprende 146,82 kilómetros, desde el límite entre San Luis y Mendoza hasta Palmira. El segundo abarca 182,27 kilómetros, desde el empalme con la Ruta Nacional 40 hasta el límite internacional entre Argentina y Chile.
A su vez, el sector ubicado entre el comienzo y el final de la Variante Palmira será incorporado a la concesión cuando se concrete la firma del contrato. Se trata de una obra nueva que fue terminada por Vialidad Nacional durante el año pasado.
El Gobierno de Mendoza destacó que las empresas sean locales
Desde el Gobierno provincial celebraron que la concesión haya quedado en manos de firmas mendocinas. El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, resaltó el resultado de la licitación y adelantó que la Provincia buscará mantener una articulación permanente con los nuevos concesionarios.
Mema señaló que uno de los objetivos planteados por la administración provincial era precisamente que la concesión quedara a cargo de empresas locales.
“Nosotros queríamos, y lo hablamos mucho con el Gobierno Nacional, primero que se licite, lo logramos, y segundo que queden empresas mendocinas, porque obviamente nosotros queremos una interlocución permanente con las empresas”, sostuvo.
El funcionario también remarcó el peso estratégico que tiene la Ruta 7 para Mendoza, debido a que atraviesa de este a oeste el área metropolitana y tiene una fuerte incidencia en distintos puntos de la provincia.
“Es una ruta que nos atraviesa de este a oeste en el área metropolitana y que tiene una implicancia muy fuerte en nuestra provincia”, explicó.

Mema recordó además que hasta el momento la Provincia mantenía una articulación con Vialidad Nacional y mencionó las dificultades registradas durante este año en el corredor internacional, especialmente por la gran cantidad de jornadas en las que permaneció cerrado el Paso Cristo Redentor.
“Nosotros veníamos articulando con Vialidad Nacional, ustedes han visto lo que ha sucedido este año, que ha sido histórica la cantidad de días cerrado que estuvo el Paso”, manifestó.
A partir de la nueva concesión, el Gobierno mendocino comenzará a coordinar acciones directamente con las empresas adjudicatarias. Según explicó Mema, el vínculo será especialmente importante por las obras previstas y por los diferentes puntos conflictivos que presenta actualmente la Ruta 7.
“Ahora empezaremos a articular con ellos, es importante porque con ellos vienen las obras y hay muchos puntos de conflicto en la Ruta 7 respecto a las obras, así que vamos a trabajar también con los nuevos concesionarios”, agregó.
Mendoza quiere avanzar en una licitación conjunta con Chile
Otro de los objetivos planteados por la Provincia es avanzar en una licitación conjunta con Chile para atender distintas necesidades vinculadas con el corredor internacional.
Mema explicó que la iniciativa impulsada por el gobernador Alfredo Cornejo apunta principalmente a mejorar las tareas de despeje de la ruta, particularmente en el sector argentino del corredor.
“Seguimos avanzando con esta idea que tiene el Gobernador de poder hacer una licitación conjunta con Chile para poder, sobre todo, trabajar en el despeje de la ruta, de la parte mendocina, digamos, de la parte argentina”, señaló.
El ministro también puso el foco en otro de los problemas habituales que afectan a la Ruta 7: las crecientes. En ese sentido, indicó que será necesario trabajar para evitar que los fenómenos naturales provoquen interrupciones en el tránsito.
“Trabajar sobre todo también en las crecientes que sabemos que es un problema común y seguramente algunos puentes nuevos que van a tener que hacer en las obras que están comprometidas para poder evitar que una creciente corte el tránsito”, afirmó.
La Ruta 7 tendrá cuatro estaciones de peaje
El esquema de concesión contempla la existencia de cuatro peajes sobre la Ruta 7. A las estaciones actualmente existentes en La Paz y Las Cuevas se sumarán nuevos puntos de cobro en Variante Palmira y Potrerillos, ambos con operación en los dos sentidos de circulación.
Las nuevas estaciones deberán funcionar desde el comienzo mediante un sistema de cobro automático Free Flow, conocido también como vías canalizadas sin barreras.
Además, el pliego establece que deberá existir una distancia mínima de 80 kilómetros entre las estaciones de peaje.
Para que puedan habilitarse las nuevas estaciones y comenzar a cobrarse las tarifas autorizadas en los peajes existentes, el concesionario deberá completar previamente la denominada “obra inicial de puesta en valor” correspondiente a cada sector.
Se trata de un conjunto de trabajos que deberá ser ejecutado durante el primer año de la concesión.
Entre las tareas previstas figuran la reconstrucción de pavimento rígido, bacheos en profundidad, calce de banquinas, reposición de barandas de defensa y reparación de sistemas de iluminación y semaforización, entre otras intervenciones.

En el caso del peaje de La Paz, la concesionaria deberá completar obras sobre 100 kilómetros, hasta el ingreso a Santa Rosa.
Para la estación de Variante Palmira, en tanto, se deberán finalizar trabajos sobre 46,8 kilómetros, desde el ingreso a Santa Rosa hasta el comienzo de la Variante, además de otros 8,91 kilómetros desde el empalme con la Ruta 40 hasta la Destilería de Luján de Cuyo.
En el caso del peaje de Potrerillos, los trabajos deberán cubrir el sector comprendido entre la Destilería y el Arroyo Uspallata, con una extensión de 85,67 kilómetros.
Finalmente, para el peaje de Las Cuevas están contempladas las obras iniciales correspondientes al tramo que va desde el Arroyo Uspallata hasta el Paso Cristo Redentor.
El pliego también establece que las estaciones ya existentes, La Paz y Las Cuevas, no podrán cambiar de ubicación ni incrementarse en cantidad, salvo que exista una autorización expresa de la Dirección Nacional de Vialidad.
Qué pasará con las tarifas de los peajes
Uno de los puntos centrales de la nueva concesión es que el adjudicatario podrá, desde el momento en que tome posesión, equiparar el valor del peaje de Las Cuevas con el de La Paz.
Actualmente existe una diferencia considerable entre ambas tarifas. Para los vehículos particulares, el peaje de Las Cuevas tiene un valor de $300, mientras que en La Paz alcanza los $3.000.
Asimismo, una vez que entre en funcionamiento una nueva estación de peaje, se aplicará el mismo cuadro tarifario vigente en La Paz.
El esquema contempla, de todos modos, tarifas diferenciales para usuarios de alta frecuencia y corta distancia. El beneficio estará dirigido a quienes circulen habitualmente entre sus domicilios y la estación de peaje correspondiente.
Las obras previstas para Alta Montaña
El plan de concesión también establece una serie de obras obligatorias en Alta Montaña, aunque, a diferencia de los trabajos iniciales de puesta en valor, deberán ejecutarse entre el segundo y cuarto año del contrato.
Entre las intervenciones principales se encuentra la construcción de una rotonda en Uspallata, en la intersección de la Ruta Nacional 7, la Ruta Nacional 149 y calle Las Heras.
También se contempla la reconstrucción del puente sobre el Arroyo Uspallata.
A esto se suma la reconstrucción del paquete estructural de hormigón entre los kilómetros 1204,92 y 1235,35, un tramo que se extiende hasta el ingreso al túnel Cristo Redentor.
De esta manera, la nueva concesión de la Ruta 7 no solo establece quién tendrá a su cargo durante las próximas dos décadas uno de los principales corredores viales de Mendoza, sino que también fija un cronograma de obras, nuevas modalidades de cobro y distintas intervenciones destinadas a mejorar la circulación desde Desaguadero hasta el límite con Chile.





