El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, participó del Encuentro Internacional y Taller Técnico “Naturaleza como Infraestructura para la Seguridad Hídrica en Regiones Áridas”, donde expuso los alcances del Plan Municipal de Drenaje Urbano (PMDU) que la comuna desarrolla desde hace una década. Durante su presentación también explicó las obras hidráulicas previstas para el Acceso Este y recordó el origen del nombre del departamento, que en lengua huarpe milcayac significa “tierra de ciénagas”.
En ese marco, el jefe comunal señaló que el verdadero significado del nombre de Guaymallén suele pasar inadvertido, aunque cobra especial relevancia cada vez que se registran tormentas intensas de corta duración, debido a las características naturales del terreno.

“Del zanjón Cacique Guaymallén hacia el oeste tenemos una zona con pendientes pronunciadas que generan corriente aluvional, pero del Cacique Guaymallén hacia el este, las pendientes disminuyen notoriamente. Ese es nuestro problema: llegan grandes volúmenes de agua y hay que lograr la escorrentía con pendientes muy bajas”, explicó Calvente.
El intendente agregó que la superficie del departamento alcanza los 160 kilómetros cuadrados y recordó que cerca del 80% de ese territorio, unos 110 kilómetros cuadrados, estaba ocupado originalmente por una extensa ciénaga.
Un plan que redujo el riesgo de inundaciones
La exposición de Calvente, realizada en el panel “Ciudades, cuencas y gobernanza territorial”, estuvo centrada en el Plan Municipal de Drenaje Urbano, una estrategia que permitió disminuir de manera significativa el riesgo de inundaciones en distintos sectores del departamento.
El proyecto fue financiado por la Secretaría de Política e Infraestructura Hídrica de la Nación mediante una inversión cercana a los 6 millones de dólares. Los trabajos incluyeron la canalización de una red superior a los 400 kilómetros, la construcción de estructuras de drenaje y lagunas de retención, permitiendo evitar anegamientos en más de 40 barrios.

Según explicó el intendente, hasta 2016 el crecimiento urbano de Guaymallén no estaba acompañado por inversiones suficientes en infraestructura hidráulica y muchas de las obras existentes habían sido diseñadas sin criterios técnicos adecuados.
Ante esa situación, el municipio impulsó el PMDU con tres objetivos principales: desarrollar infraestructura capaz de responder al crecimiento presente y futuro del departamento, diseñar obras sobre bases técnicas e ingenieriles y garantizar su correcta operación y mantenimiento.
Las tres zonas críticas identificadas
Los estudios realizados permitieron detectar tres sectores con mayores problemas de anegamiento.
El primero corresponde al noroeste del departamento, que comprende Villa Nueva, Pedro Molina y Buena Nueva.
El segundo es el Acceso Este, considerado una verdadera barrera topográfica e hidráulica que dificulta el escurrimiento del agua y provoca inundaciones en numerosos puntos cercanos.
La tercera zona crítica es la cuenca del canal Pescara.
Las dos primeras etapas del PMDU estuvieron enfocadas en el sector noroeste, donde se modificó el sistema de drenajes existente mediante obras estructurales y acciones complementarias.

Como resultado, se ejecutaron más de 400 kilómetros de canalizaciones hidráulicas, se logró captar cerca del 70% de las aguas pluviales y más de 40 barrios dejaron de sufrir inundaciones.
Calvente destacó además que esta inversión representa la obra hidráulica urbana más importante realizada en Mendoza. Antes del inicio del plan, apenas el 20% de las cunetas del departamento estaba impermeabilizado, mientras que actualmente esa cifra supera el 80% de la red terciaria.
Respecto al canal Pescara, indicó que ya se encuentran concluidos los estudios y la ingeniería necesaria para la obra, aunque todavía resta obtener el financiamiento correspondiente.
La cuarta etapa: la “Última Muralla” del Acceso Este
El jefe comunal explicó que la cuarta etapa del Plan Municipal de Drenaje Urbano ya comenzó y está enfocada en resolver el histórico problema que representa el Acceso Este, una obra que definió como la “Última Muralla”.
Según detalló, la intervención contempla la construcción de cruces hidráulicos que permitan conectar las dos cuencas del departamento y eliminar definitivamente las dificultades que genera esa barrera para el escurrimiento del agua.


El Acceso Este funciona actualmente como un verdadero dique de contención. Por eso, junto con la intervención integral iniciada el 6 de julio en el tramo comprendido entre Tirasso y Arturo González, se desarrollará un importante paquete de obras hidráulicas.
Entre las tareas previstas se destacan la construcción de lagunas de retención, destinadas a contener el agua en su lugar de origen, favorecer la infiltración y contribuir a la recarga de los acuíferos, además de aliviar el sistema de drenaje urbano.


También se ejecutarán pozos de infiltración, más de siete kilómetros de nuevos drenajes, revestimiento de cunetas, canales y alcantarillas, con el objetivo de vincular las cuencas norte y sur del departamento.
El proyecto incluye además la construcción de hijuelas en los futuros puentes que unirán Urquiza Sur y Norte, Azcuénaga-Avellaneda y Houssay-Rosario, junto con nuevas acequias en el cruce Rondeau-Arenales.


Finalmente, el plan contempla la incorporación de nuevas lagunas de retención y pozos de infiltración distribuidos en distintos sectores de la traza, con el objetivo de completar un sistema que permita reducir definitivamente el impacto de las tormentas sobre Guaymallén.





