Anoche, el flamenco en Guaymallén dejó de ser una promesa en la agenda cultural para convertirse en experiencia real. El Centro Cultural Pascual Lauriente, en Rodeo de la Cruz, fue durante un par de horas un pequeño rincón de Andalucía trasplantado a nuestro departamento, de la mano del Tablao Flamenco Internacional, una propuesta que reunió pasión, tradición y un arte que muchos todavía sienten lejano.
Cathy Sandoval y Lydia Martín, protagonistas de una noche de flamenco en Guaymallén


La propuesta reunió sobre un mismo escenario a dos figuras que representan los pulmones de este arte: el cuerpo y la voz. Por un lado, la bailaora chilena Cathy Sandoval, referente de la escena flamenca sudamericana, con una trayectoria que la llevó a formarse en templos como el Amor de Dios y Las Carboneras, y a fundar su propia compañía de flamenco contemporáneo. Por otro, la cantaora sevillana Lydia Martín, voz formada en la tradición del cante jondo, que en los últimos años construyó un puente artístico entre España y Sudamérica.


A ellas se sumaron nombres propios de la escena local: Diego Lorenzo, guitarrista flamenco mendocino, junto a Maru Gómez y Gabriela Della Savia en el baile, demostrando que el flamenco también tiene raíces —y cada vez más fuertes— de este lado de la cordillera.
Un tablao flamenco que combinó tradición y emoción
Durante la velada, el público pudo recorrer algunos de los compases y ritmos más representativos del género, en una puesta que combinó música, cante y baile en un mismo pulso. No fue solamente un espectáculo para mirar: fue una invitación a sentir. El flamenco, con su mezcla de dolor y celebración, de disciplina y desborde, tiene esa particularidad de no necesitar traducción para emocionar.


Para quienes se acercaron por primera vez a este mundo, la noche funcionó como una puerta de entrada. Para quienes ya lo conocían, fue una confirmación: el flamenco no es un arte de museo, sino una tradición viva que sigue encontrando nuevos escenarios, nuevas voces y nuevos públicos.
Por qué el flamenco también es cultura mendocina
Eventos como este dejan una pregunta dando vueltas: ¿por qué el flamenco sigue pareciéndonos “de otro lado”? La respuesta, después de una noche como la de ayer, empieza a cambiar. Con artistas locales como Diego Lorenzo, Maru Gómez y Gabriela Della Savia compartiendo escenario con figuras internacionales, Guaymallén demostró que el flamenco también puede echar raíces propias, sin perder su esencia. Si te quedaste con ganas de vivirlo, la escena de flamenco en Mendoza sigue creciendo con propuestas, academias y artistas locales que mantienen viva esta llama. El tablao de anoche fue apenas una muestra de todo lo que hay para descubrir.





