La Provincia de Mendoza llevó adelante en los últimos años un proceso de modernización del sistema de emergencias 911, acompañado por nuevas herramientas de asistencia y representación jurídica para víctimas de violencia de género. Estas acciones buscan optimizar la respuesta ante situaciones críticas y fortalecer la protección de quienes atraviesan hechos de violencia.
La reciente incorporación del caso Florencia Romano como antecedente por parte de la Corte Suprema de Justicia de la Nación volvió a poner el foco en la importancia de la actuación estatal frente a emergencias y en las mejoras implementadas para fortalecer el funcionamiento del sistema.
Uno de los ejes principales de este proceso fue la capacitación y profesionalización permanente de los operadores del 911. Antes de comenzar cada turno, el personal participa en instancias de formación y actualización destinadas a perfeccionar la recepción, el análisis y la gestión de las llamadas, con especial atención a los casos vinculados con violencia de género o situaciones de extrema vulnerabilidad.
Estas capacitaciones permitieron optimizar los protocolos de actuación y dotar a los operadores de herramientas para contener a las personas que solicitan ayuda, obtener información clave y activar rápidamente los recursos necesarios para la intervención.
En paralelo, Mendoza incorporó una importante actualización tecnológica al sistema 911. La nueva plataforma incluye geolocalización de la víctima y una cartografía que se actualiza de forma permanente, lo que posibilita determinar con mayor precisión el lugar desde donde se realiza una llamada, incluso cuando quien pide asistencia no puede brindar una dirección exacta o se encuentra desorientado.
El sistema también integra la recepción de la emergencia, la asignación de recursos y el seguimiento de cada intervención. Además, la información se vincula con la red provincial de videovigilancia y con las herramientas operativas del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), facilitando una mejor evaluación de cada situación, una ubicación más precisa del hecho y una respuesta policial más eficiente.
El fortalecimiento del sistema no concluye con la atención de la emergencia. A través del Centro de Asistencia a Víctimas del Delito, el Ministerio de Seguridad y Justicia brinda un acompañamiento integral a mujeres que atravesaron situaciones de violencia de género mediante intervención en crisis, asistencia psicológica y social, asesoramiento legal y derivación responsable a organismos provinciales o municipales especializados.

En casos de femicidios, transfemicidios y travesticidios, los equipos también desarrollan tareas de contención, acompañamiento y seguimiento de las familias, además de ofrecer asistencia terapéutica y orientación para acceder a los derechos y mecanismos de reparación correspondientes.
Como parte de esta política de fortalecimiento, durante 2024 se creó la Unidad de Asesoramiento y Representación Jurídica a las Víctimas del Delito. Desde su puesta en funcionamiento, el Ministerio de Seguridad y Justicia intervino como querellante en seis causas relacionadas con violencia de género: cinco por femicidio y una por tentativa de femicidio. Una de ellas finalizó mediante un juicio abreviado con una condena de 25 años de prisión, otra tentativa ya fue resuelta y las restantes continúan en distintas etapas del proceso judicial.
Entre enero y junio de 2026, el Centro de Asistencia a Víctimas realizó 1.062 intervenciones en toda la provincia. Ese trabajo incluyó la atención de situaciones de violencia de género y el acompañamiento a familias afectadas por femicidios.
La Provincia también dispone del Sistema Georreferencial de Monitoreo, Supervisión, Rastreo y Alerta Electrónico, que utiliza dispositivos duales para casos considerados de alto riesgo. Esta medida puede ser ordenada por la Justicia cuando existe una prohibición de acercamiento incumplida y se considera que hay un peligro concreto para la integridad física de la víctima.
Este sistema permite supervisar durante las 24 horas el cumplimiento de las restricciones y activar una respuesta inmediata ante cualquier aproximación indebida. Actualmente, Mendoza cuenta con 104 pares de dispositivos activos y, desde la creación del programa, ya se instalaron 561 en distintos puntos de la provincia.
La capacitación continua del personal, la incorporación de nuevas tecnologías, la actualización de los protocolos de actuación y la ampliación de los dispositivos de asistencia forman parte de una estrategia sostenida por la Provincia para mejorar la respuesta del Estado ante situaciones de emergencia y reforzar la protección de las víctimas de violencia de género.





