El Gobierno de Mendoza dio un nuevo paso en el fortalecimiento de la red pública de salud mental con la puesta en funcionamiento del primer Servicio de Deshabituación de Adicciones, que tendrá su sede en el Hospital El Sauce. El dispositivo dispone de 40 camas y está destinado a brindar un abordaje integral y personalizado a personas que atraviesan situaciones vinculadas con el consumo de sustancias.



La nueva prestación forma parte de una estrategia provincial que busca ampliar y especializar las respuestas frente a las distintas problemáticas de salud mental. En paralelo, Mendoza suscribió un convenio con La Casa de la Cultura de la Calle, organización que preside el actor Gastón Pauls, con el objetivo de reforzar las políticas preventivas y avanzar en la construcción de una cultura basada en el cuidado.



El servicio estará enfocado en acompañar los procesos de deshabituación, favorecer la abstinencia y reducir el riesgo de recaídas. Para ello, se propone una atención que contemple las características, necesidades e historia de cada persona.



La inauguración se realizó durante un acto en el Hospital El Sauce que fue encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo. Participaron también la vicegobernadora Hebe Casado; el ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero; la subsecretaria de Gestión de Salud, Carina Copparoni; el director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Manuel Vilapriño; y Gastón Pauls, en representación de La Casa de la Cultura de la Calle.
Un abordaje que incluye a las familias y al entorno
El nuevo dispositivo contempla que los procesos de recuperación no involucran únicamente a quien atraviesa un consumo problemático. Por ese motivo, también se tendrá en cuenta a la red de apoyo de cada usuario, considerando la importancia que tienen los vínculos y el contexto en la evolución de los tratamientos.
La propuesta parte de una mirada que evita generalizaciones y estigmatizaciones. Cada persona llega al sistema con una trayectoria y una realidad diferente, por lo que la atención buscará adaptarse a esas particularidades y entender las adicciones como una problemática de salud que necesita acompañamiento sostenido.
Durante la presentación, Cornejo destacó que Mendoza considera esta política como una prioridad y adelantó que buscará que la iniciativa tenga alcance nacional. El Gobernador anunció que promoverá conversaciones con sus pares de las distintas provincias para avanzar en un compromiso federal.
“Queremos comprometernos públicamente a hacer un recorrido de vínculos con el resto de los gobernadores para que esto se firme en todo el país”, afirmó.
El mandatario también destacó la decisión de incorporar las adicciones y la salud mental de manera concreta dentro de la agenda de gestión. En ese sentido, sostuvo que se trata de situaciones que afectan a numerosas familias y remarcó que la provincia pretende continuar avanzando más allá de sus propias fronteras.
“Nos enorgullece ser la primera, pero también vamos a trabajar para no quedarnos solo con Mendoza”, señaló Cornejo. Además, sostuvo que, pese al escenario de restricción fiscal, abordar esta problemática demanda decisiones, gestión y recursos.
En cuanto al crecimiento de la infraestructura disponible, el Gobernador informó que Mendoza cuenta actualmente con 233 camas de internación. También resaltó la tarea desarrollada por los profesionales especializados y el proceso de federalización de los dispositivos, que permitió sumar servicios en diferentes lugares de la provincia, entre ellos Palmira y General Alvear.
Cornejo explicó que la creación del nuevo servicio permite cubrir una necesidad que permanecía pendiente dentro del sistema. Hasta ahora, la intervención podía concentrarse en la atención de las crisis, pero luego el seguimiento quedaba en buena medida bajo responsabilidad de las familias y los vínculos cercanos.
“Atendíamos la crisis, pero después había que seguirlo, y quedaban solo en manos de su familia, de sus vínculos”, explicó.
El Gobernador consideró que el nuevo espacio adquiere especial importancia para aquellas personas que no disponen de recursos económicos o de una red de contención suficiente para sostener por sí mismas un proceso de recuperación.
La provincia amplió la atención de salud mental
El ministro de Salud y Deportes, Rodolfo Montero, destacó que la puesta en marcha del servicio se encuentra vinculada con una definición adoptada por la actual gestión desde sus primeros días: establecer a la salud mental como una de las políticas prioritarias del Gobierno provincial.
El funcionario señaló que el contexto social actual presenta diferentes factores que han profundizado las problemáticas relacionadas con la salud mental y los consumos, por lo que consideró necesario ampliar las respuestas del sistema sanitario.
Entre los avances, Montero remarcó que la provincia cuenta actualmente con atención de salud mental durante las 24 horas, equipos interdisciplinarios en las guardias de numerosos hospitales generales, sectores de internación diferenciados y nuevos dispositivos territoriales.
A esta estructura se suman centros de prevención de adicciones, centros de día y casas de medio camino, además de obras destinadas específicamente a mejorar la capacidad de atención.
La ampliación de estos servicios también implicó un incremento de los recursos destinados al área. El Ministro explicó que cada nueva prestación demanda presupuesto y profesionales, y aseguró que salud mental fue el sector que más aumentó su dotación dentro de la cartera sanitaria.
“Es la única área del Gobierno de la Provincia de Mendoza, y la única dentro del Ministerio de Salud, que ha crecido un 50 por ciento su planta de personal”, afirmó Montero.
El funcionario explicó que el Servicio de Deshabituación de Adicciones responde a una necesidad específica: contar con un espacio preparado para internaciones más extensas y con objetivos que vayan más allá de la estabilización inicial de los pacientes.
“El sistema se debía a un lugar que tenga internaciones más prolongadas, que tenga otros objetivos, además de estabilizar a esos pacientes”, sostuvo.
La estrategia tendrá continuidad con la próxima apertura de un centro ambulatorio, pensado para acompañar a las personas una vez concluida la etapa de internación. De esta manera, quienes reciban el alta podrán continuar con sus tratamientos en centros de día y otros dispositivos, favoreciendo también el proceso de revinculación social.
En relación con el convenio firmado con La Casa de la Cultura de la Calle, Montero destacó el valor del compromiso colectivo y sostuvo que “la solidaridad es una responsabilidad, es un deber”.
Más dispositivos y mayor presencia territorial
El director de Salud Mental y Consumos Problemáticos, Manuel Vilapriño, puso el acento en la expansión territorial que experimentó la red provincial durante los últimos años.
Según explicó, al comparar la distribución de los recursos disponibles años atrás con la estructura actual, puede observarse un crecimiento importante de los espacios destinados a la atención de la salud mental, con dispositivos ubicados cada vez más cerca de las comunidades.
Para Vilapriño, esta expansión permitió mejorar tanto la cobertura como el acceso a los servicios. En ese contexto, consideró que el nuevo Servicio de Deshabituación de Adicciones constituye solamente una parte de una política mucho más amplia.
“Es solamente la punta del iceberg de todo lo otro que se viene haciendo”, afirmó.
El funcionario también vinculó la apertura del servicio con una definición política de la provincia: “La apertura es consecuencia de una decisión política de colocar a la salud mental entre las prioridades de la provincia”.
El rol de La Casa de la Cultura de la Calle
Gastón Pauls, actor y presidente de La Casa de la Cultura de la Calle, destacó que el acuerdo se haya concretado en Mendoza, donde ya se encuentra en funcionamiento una política pública orientada a acompañar la recuperación de personas con consumos problemáticos.
Pauls explicó que el proyecto de alcance nacional apunta a convocar al Presidente de la Nación, al jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y a los gobernadores de las 23 provincias para avanzar en un acuerdo que pueda mantenerse más allá de las diferencias políticas.
El actor sostuvo que las adicciones y las problemáticas vinculadas con la salud mental atraviesan al conjunto de la sociedad. “Hay algo que los termina matando a todos, que son las sustancias, las adicciones, las patologías mentales”, manifestó.
También valoró que Mendoza sea la primera provincia visitada dentro de esta iniciativa y resaltó la existencia de medidas concretas destinadas tanto a la prevención como al tratamiento.
En el cierre, Pauls hizo hincapié en que una recuperación no impacta solamente en quien atraviesa directamente el consumo, sino también en las personas que forman parte de su entorno.
“No es esa sola persona la que recupera la salud. Es una familia que vive mejor”, afirmó.
Frente a un escenario nacional atravesado por divisiones, planteó la necesidad de generar acuerdos y unir esfuerzos, con el objetivo de “sumar y multiplicar”.
Prevención y cuidado: los ejes del nuevo convenio
La incorporación del Servicio de Deshabituación de Adicciones amplía las herramientas con las que cuenta el sistema público de salud y se integra a una política provincial que busca garantizar atención, acompañamiento y cuidado en materia de salud mental.
En paralelo, el Gobierno de Mendoza y La Casa de la Cultura de la Calle acordaron profundizar las acciones de prevención de las adicciones y los consumos problemáticos. El convenio apunta a fortalecer el trabajo coordinado entre el Estado y la sociedad civil.
El acuerdo entiende a la salud mental, las adicciones y los consumos problemáticos como cuestiones complejas y transversales, que necesitan respuestas integrales, permanentes y articuladas. La prevención tendrá un lugar central para anticipar situaciones de mayor gravedad y promover hábitos y espacios vinculados con el cuidado.
Entre las acciones previstas figura el desarrollo permanente de campañas y herramientas de comunicación pública destinadas a prevenir las adicciones y promover el cuidado de la salud mental. También se buscará llevar mensajes de prevención a medios de comunicación, festivales, recitales y diferentes eventos.
Otro de los puntos establecidos contempla incorporar la prevención de manera transversal en la currícula escolar, adaptándola a las características de cada etapa educativa. A esto se suma la capacitación de equipos de Gobierno y distintas estructuras estatales para consolidar una cultura institucional del cuidado.
La estrategia también plantea una articulación entre las áreas estatales vinculadas con salud, educación, seguridad, desarrollo social, cultura y deporte. El objetivo es abordar estas problemáticas desde diferentes ámbitos y evitar que las respuestas queden concentradas en un único sector.
El compromiso tendrá continuidad mediante acciones concretas, mecanismos de seguimiento y herramientas destinadas a visibilizar los avances. De esta manera, Mendoza busca sostener la prevención, la atención y el acompañamiento como componentes centrales de una política pública de salud mental.





