El Ministerio de Salud de Mendoza, mediante el Departamento de Enfermedades Zoonóticas y Vectoriales, y el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) avanzaron en la planificación de un trabajo conjunto destinado a fortalecer el manejo del mosquito Aedes aegypti, principal vector transmisor del dengue.
La estrategia provincial se definió a partir de la evaluación epidemiológica, el comportamiento registrado del mosquito y los procedimientos establecidos entre los organismos participantes. El objetivo fue mejorar las tareas de vigilancia y reforzar la capacidad de respuesta frente a los distintos escenarios que pudieran presentarse en relación con la enfermedad.
El esquema continuó con el trabajo articulado que Salud y el Iscamen desarrollaron durante los últimos dos años y sumó capacidades sanitarias, técnicas y operativas. El abordaje incluyó acciones preventivas destinadas a determinar la presencia y distribución del mosquito, fortalecer la comunicación con la comunidad y establecer intervenciones específicas cuando las condiciones epidemiológicas así lo requirieran.
Vigilancia entomológica y prevención territorial
Dentro de las medidas preventivas, el área de Mosquito Aedes del Iscamen llevó adelante el monitoreo de ovitrampas y de ejemplares adultos en diferentes municipios de Mendoza, en coordinación con el área provincial de Zoonosis.
La definición de los sectores que fueron incluidos en estas tareas respondió a las recomendaciones de la autoridad sanitaria y a la planificación acordada entre las instituciones. De esta manera, el monitoreo permitió sostener los ensayos preventivos y focalizados, además de generar información para orientar eventuales acciones de control correctivo.
En Guaymallén también continuó el monitoreo contemplado dentro del proyecto de cooperación que el Iscamen desarrolló junto con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). Estas actividades aportaron información sobre la presencia del vector y permitieron reunir datos destinados a orientar las medidas de prevención y control.
El plan provincial también incluyó capacitaciones y tareas de coordinación con los municipios involucrados. Estas acciones estuvieron orientadas a fortalecer la vigilancia, mejorar la comunicación preventiva y aumentar la capacidad de respuesta territorial frente a situaciones de riesgo relacionadas con el dengue.
Intervenciones correctivas según la situación epidemiológica
La estrategia estableció tres escenarios principales para determinar las intervenciones focalizadas. Estos contemplaron la confirmación de un caso de dengue en una persona, la notificación de un caso sospechoso y la detección del virus en muestras obtenidas de mosquitos.
Ante estas situaciones, las acciones correctivas incluyeron intervenciones focalizadas frente a casos confirmados o sospechosos de dengue y también ante la identificación del virus en ejemplares del vector.
Entre las herramientas previstas se encontraron los tratamientos de control espacial, la liberación de mosquitos estériles, el monitoreo entomológico y el análisis de muestras. La aplicación de cada una de estas medidas quedó sujeta a la evaluación epidemiológica y a las indicaciones establecidas por la autoridad sanitaria.
La articulación entre los equipos técnicos de Salud y el Iscamen permitió adaptar las intervenciones a las características de cada escenario y establecer las medidas de seguimiento correspondientes.
De esta manera, Mendoza consolidó un esquema preventivo y coordinado para el manejo del dengue, basado en el seguimiento permanente del mosquito Aedes aegypti y en la implementación de intervenciones focalizadas de acuerdo con criterios epidemiológicos y biológicos. El trabajo conjunto buscó fortalecer tanto la prevención como la capacidad de respuesta ante posibles situaciones de riesgo en el territorio provincial.





