El Gobierno de Mendoza avanzó con una nueva etapa de su política educativa y amplió la enseñanza de inglés en las escuelas primarias. Durante el segundo cuatrimestre, la propuesta sumó horas presenciales de idioma y el acompañamiento de la plataforma mendocina Cumbre para estudiantes de 4º, 5º y 6º grados.
La iniciativa alcanzó a 260 escuelas primarias de la provincia y permitió completar la cobertura correspondiente al segundo y tercer ciclo de este nivel educativo. De esta manera, Mendoza buscó dar respuesta a un reclamo que durante años estuvo presente entre las comunidades escolares: ampliar y anticipar el acceso al aprendizaje de una segunda lengua.
El objetivo central de la medida fue fortalecer la equidad educativa y ofrecer a los estudiantes la posibilidad de comenzar desde edades más tempranas con una formación en inglés. La incorporación de horas específicas y herramientas tecnológicas apuntó a que el acceso al idioma no quedara condicionado exclusivamente por las posibilidades económicas de cada familia o por la decisión particular de buscar formación fuera de la escuela.
Un modelo que combinó docentes, presencialidad y tecnología
La propuesta implementada por la provincia se estructuró a partir de un modelo híbrido, que combinó el trabajo de los docentes dentro del aula con herramientas digitales destinadas a reforzar los contenidos y acompañar el aprendizaje también fuera del horario escolar.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) remarcaron la importancia de incorporar el inglés durante los primeros años de escolaridad. El aprendizaje temprano de una segunda lengua no solo amplió las posibilidades de los estudiantes de cara a futuras oportunidades académicas y laborales, sino que también facilitó el acceso a diferentes fuentes de conocimiento y favoreció el desenvolvimiento en espacios digitales.
En ese marco, la ampliación de la enseñanza de inglés fue presentada como una política vinculada con la inclusión y la igualdad de oportunidades dentro del sistema educativo provincial.
Cumbre, una plataforma desarrollada en Mendoza
Uno de los componentes principales de esta nueva etapa fue Cumbre, una plataforma educativa desarrollada íntegramente en Mendoza y pensada para adaptarse a los contenidos escolares y a las características de los estudiantes de la provincia.
La herramienta utilizó una propuesta gamificada e híbrida para hacer más dinámico el aprendizaje. Entre sus recursos incluyó videos, presentaciones, juegos educativos y más de 20 modalidades de actividades interactivas.
Los estudiantes pudieron trabajar con ejercicios vinculados con la memoria, la asociación de conceptos, la lectura, la escritura y la comprensión auditiva, entre otras alternativas. La plataforma buscó así complementar el trabajo realizado en las aulas y ofrecer diferentes formas de acercamiento al idioma.
Entre las herramientas incorporadas se destacó SoundLab, diseñada específicamente para trabajar la pronunciación y la comprensión auditiva. A través de este recurso, los alumnos pudieron escuchar frases, repetirlas en voz alta y obtener una devolución inmediata en tiempo real sobre su desempeño.
La propuesta tecnológica también incorporó elementos vinculados con la identidad mendocina. Los escenarios, personajes, colores y referencias a la fauna autóctona de la provincia formaron parte de la experiencia de aprendizaje, con el objetivo de acercar los contenidos a una realidad reconocible para los estudiantes.
Además, el acceso a Cumbre fue simplificado mediante su vinculación directa con sistemas informáticos utilizados por el Estado provincial. La plataforma quedó conectada con la Gestión Educativa Integral (GEI) y con Mendoza por Mí (M×M), lo que facilitó su incorporación dentro de la estructura educativa provincial.
El antecedente de 2025
La ampliación que alcanzó a 260 escuelas tuvo como antecedente una experiencia piloto desarrollada durante 2025. En aquella primera etapa, el programa se implementó en 40 escuelas distribuidas en los 18 departamentos de Mendoza.
La prueba inicial llegó a unos 5.000 estudiantes de 7º grado y del comienzo de la secundaria, lo que permitió poner en marcha el modelo y avanzar posteriormente hacia una cobertura más amplia dentro de la trayectoria escolar.
Con la incorporación de 4º, 5º y 6º grados en 260 establecimientos, Mendoza dio un nuevo paso para comenzar antes la enseñanza del idioma. La intención fue construir una trayectoria de aprendizaje más prolongada, continua y articulada a lo largo de toda la escolaridad obligatoria.
De esta manera, la provincia amplió el alcance de una política educativa que combinó presencialidad, acompañamiento docente y tecnología, con el objetivo de que un mayor número de estudiantes pudiera acceder al aprendizaje del inglés desde la escuela primaria.





