Mendoza es sede durante este jueves 27 y viernes 28 de agosto de las XIV Jornadas Internacionales de Violencia de Género y Delitos Conexos, un encuentro que reúne a destacados referentes judiciales, académicos, investigadores y representantes de las fuerzas de seguridad para analizar los desafíos actuales relacionados con esta problemática.



La apertura se realizó en el Hotel Sheraton de Ciudad de Mendoza y contó con la participación del gobernador Alfredo Cornejo, junto a la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus; el procurador general de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Alejandro Gullé; el procurador general de la Nación, Eduardo Casal; y la titular de la Fiscalía Especializada en Violencia de Género de la Unidad Fiscal Este, Genoveva Cardinali.



La edición de este año tiene como lema: “Nuevos desafíos. Fortaleciendo acciones para el compromiso interinstitucional en materia de investigación por hechos en contexto de violencia de género”.
Cornejo destacó la necesidad de una respuesta coordinada
Durante la apertura, el gobernador Alfredo Cornejo dio la bienvenida a los participantes y agradeció especialmente la presencia de quienes llegaron desde diferentes provincias argentinas y otros países para formar parte de las jornadas.
El mandatario remarcó la importancia de que Mendoza vuelva a ser sede de una actividad de estas características, con especialistas de trayectoria, fiscales, magistrados, investigadores, integrantes de las fuerzas de seguridad y equipos que trabajan diariamente en situaciones vinculadas con la violencia de género.
Para Cornejo, el lema elegido para esta edición refleja buena parte de las responsabilidades que actualmente tienen las instituciones frente a esta problemática. En ese sentido, sostuvo que la violencia de género no puede ser enfrentada desde un único organismo ni mediante una sola herramienta.
Según explicó, es necesario combinar prevención, protección e investigación y, al mismo tiempo, intervenir sobre los patrones culturales y las relaciones de poder que permiten naturalizar diferentes expresiones de violencia.
El Gobernador señaló que Mendoza viene desarrollando y consolidando esa capacidad institucional desde hace varios años. Como parte de ese proceso, destacó la existencia de una red de dispositivos de protección para mujeres que atraviesan situaciones de violencia.
Explicó que estos espacios no tienen como única finalidad brindar alojamiento, sino también acompañar a las mujeres para que puedan recuperar seguridad, autonomía y capacidad de tomar decisiones sobre sus propias vidas.
“Necesitamos un Estado que coordine sus capacidades, que comparta información, que reciba, revise permanentemente sus prácticas y evalúe sus políticas de manera adecuada y sistemática”, sostuvo Cornejo.
El mandatario también mencionó los programas provinciales destinados al acompañamiento y asistencia de víctimas y los espacios orientados a trabajar con personas que ejercen violencia. En este punto, señaló que abordar esas conductas, fomentar la responsabilidad y revisar los patrones que sostienen las prácticas violentas también constituye una estrategia de prevención.
A esto se suma, indicó, el funcionamiento de organismos especializados de la Justicia, entre ellos la Unidad Fiscal de Violencia de Género y el Registro de Violencia de Género en Femicidios del Ministerio Público Fiscal.
Formación, información y nuevas herramientas
Cornejo también destacó las iniciativas de capacitación que se llevan adelante en Mendoza. Entre ellas mencionó la Escuela de Género, que durante 2026 continúa ofreciendo formación específica sobre violencia de género, adolescencia y educación sexual integral.
Además, hizo referencia a las acciones impulsadas dentro del Poder Judicial para incorporar la perspectiva de género en las prácticas judiciales.
“Una política pública seria necesita información. Necesitamos conocer los casos, detectar patrones, evaluar riesgos y orientar los recursos hacia donde realmente hacen falta”, afirmó.
El Gobernador sostuvo que una respuesta estatal efectiva no puede reducirse a aprobar leyes o establecer medidas de protección si después no existen instrumentos capaces de hacerlas cumplir.
Por ese motivo, explicó que la Provincia viene trabajando en la articulación de las áreas de prevención, asistencia, seguridad y Justicia, incorporando tecnología y sistemas de georreferenciación para realizar el seguimiento de medidas judiciales.
También resaltó la profesionalización de las intervenciones de las fuerzas de seguridad y el fortalecimiento de los mecanismos destinados a brindar atención y protección a las víctimas.
En este contexto, consideró que las jornadas representan una oportunidad para incorporar experiencias y conocimientos, revisar las prácticas institucionales y determinar cuáles son las herramientas que ofrecen mejores resultados.
El objetivo, señaló, es que el Poder Ejecutivo, la Policía, los fiscales y la Justicia puedan perfeccionar sus mecanismos de respuesta.
“Hoy tenemos formas de violencia que hace algunos años tenían una dimensión mucho menor: la violencia digital, el hostigamiento a través de redes sociales y la utilización de nuevas tecnologías para controlar o amenazar a una persona”, afirmó.
Cornejo insistió en que el abordaje debe ser integral porque detrás de cada expediente existe una persona que, en muchas ocasiones, necesita que el Estado intervenga antes de que el daño se produzca.
En esa línea, planteó como prioridades detectar antes, prevenir mejor, proteger a las víctimas, investigar con eficacia y garantizar el cumplimiento de la ley.
Al cerrar su intervención, agradeció nuevamente la participación de especialistas, magistrados, fiscales y profesionales que forman parte del encuentro y expresó su deseo de que las jornadas permitan debatir, intercambiar experiencias y transformar ese conocimiento en políticas y decisiones más efectivas.
El Gobernador sostuvo que Mendoza continuará profundizando este camino mediante instituciones profesionales, información que permita tomar mejores decisiones, coordinación entre organismos y un Estado con capacidad concreta para proteger a las personas.
La realización de las jornadas se incorpora, de esta manera, a la agenda de congresos y encuentros nacionales e internacionales que encuentran en Mendoza un espacio para el intercambio de conocimientos y experiencias.
Fortalecer la investigación con perspectiva de género
El procurador general de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Alejandro Gullé, destacó la participación de especialistas y el carácter federal alcanzado por las jornadas.
Durante su intervención, agradeció especialmente la presencia de Rita Segato y resaltó el trabajo articulado que llevan adelante el Consejo de Procuradores y Fiscales de la República Argentina, el Consejo Federal de Política Criminal y el Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos.
Según explicó Gullé, estos organismos sostienen desde hace más de una década la realización de este encuentro como parte de una política considerada prioritaria.
El procurador señaló que incorporar la perspectiva de género implica identificar y neutralizar sesgos y estereotipos históricos que pueden afectar la valoración judicial en casos de violencia o discriminación. Aclaró, sin embargo, que esto no supone modificar la carga de la prueba.
“Analizar los hechos y la prueba desde esta óptica no constituye una opción ideológica ni una concesión graciosa, sino un imperativo constitucional y convencional”, expresó.
Gullé indicó que se impulsaron resoluciones y medidas de buenas prácticas destinadas a armonizar la interpretación del derecho y la actuación de los fiscales con estos estándares.
En ese sentido, insistió en que la perspectiva de género no significa reducir el estándar probatorio y remarcó que tanto el principio de inocencia como la duda razonable continúan plenamente vigentes.
“La perspectiva de género no busca condenar con menos prueba, sino saber leer e interpretar adecuadamente la prueba existente, sin prejuicios y sin sesgos”, sostuvo.
También consideró necesario contextualizar los hechos y comprender las particularidades de delitos que con frecuencia se producen en ámbitos de intimidad.
Para Gullé, juzgar con perspectiva de género no implica dejar de lado las reglas de valoración de la prueba, sino revisar de manera crítica las premisas desde las cuales esa evidencia es analizada.
El procurador planteó además que la credibilidad del sistema judicial depende de la aplicación estricta de criterios racionales para valorar la prueba.
Asimismo, manifestó su expectativa de que una educación temprana basada en la igualdad de derechos contribuya a construir una sociedad más justa e igualitaria.
Entre los contenidos previstos para estas jornadas, destacó los nuevos desafíos relacionados con la violencia de género digital y su evidencia, la violencia obstétrica, el acceso a la Justicia, el patrocinio jurídico gratuito y la investigación de femicidios vinculados con contextos de criminalidad organizada.
La importancia de alcanzar una igualdad efectiva
A su turno, el procurador general de la Nación, Eduardo Casal, agradeció la participación de especialistas provenientes de distintas jurisdicciones argentinas y del ámbito internacional.
Casal señaló que los prejuicios sociales y los estereotipos históricamente asociados con las mujeres todavía tienen consecuencias sobre el ejercicio efectivo de los derechos.
También recordó antecedentes históricos que evidencian que los debates relacionados con igualdad y discriminación tienen una extensa trayectoria dentro del ámbito jurídico.
“La cuestión no es tan nueva como uno puede llegar a pensar”, señaló.
El procurador explicó que, aunque en numerosos ámbitos se ha dejado atrás la legislación discriminatoria, su superación en la práctica todavía se encuentra condicionada por prejuicios y estereotipos que no tienen fundamento racional.
A su entender, estas concepciones pueden generar escenarios de vulnerabilidad y violencia. Por eso, consideró necesario tenerlas presentes tanto para trabajar en su eliminación como para comprender correctamente el contexto en el que suceden los hechos y se analiza la prueba.
Casal sostuvo que una de las principales responsabilidades de quienes tienen a su cargo garantizar el cumplimiento de la ley consiste en conseguir que la igualdad establecida formalmente se transforme en una igualdad real y efectiva.
En particular, puso el foco en el acceso a la Justicia y sostuvo que la perspectiva de género no representa una postura optativa ni una corriente doctrinaria aislada, sino un imperativo de justicia reconocido por instrumentos internacionales.
El Ministerio Público Fiscal, explicó, cuenta con herramientas y políticas orientadas a reforzar la protección frente a la violencia de género.
En ese marco, destacó la existencia de áreas técnicas especializadas como la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres y la Dirección General de Políticas de Género.
“Esas son, en definitiva, dos caras de la misma responsabilidad: garantizar derechos y construir igualdad”, agregó Casal.
Durante su exposición, también vinculó el fortalecimiento de las herramientas institucionales con la necesidad de impedir que las propias estructuras reproduzcan desigualdades o generen obstáculos para ejercer derechos.
Por eso, remarcó la importancia de consolidar organismos especializados y políticas capaces de ofrecer respuestas efectivas frente a las situaciones de violencia de género.
La capacitación permanente como herramienta clave
La fiscal especializada en Violencia de Género de la Unidad Fiscal Este, Genoveva Cardinali, fue otra de las expositoras durante la apertura.
Cardinali agradeció la invitación, resaltó el carácter federal de las jornadas y recordó su experiencia al frente del Observatorio de Violencia de Género de los Ministerios Públicos Fiscales.
Desde ese organismo, explicó, se trabaja para transformar los datos disponibles en herramientas concretas que permitan mejorar las investigaciones con perspectiva de género.
“Qué alegría estar acá en Mendoza y ver este auditorio tan lleno. Para mí es un orgullo enorme acompañar la apertura de este encuentro”, afirmó.
La fiscal recordó que el Observatorio acompaña las jornadas desde sus primeros años y señaló que incluso durante la pandemia se logró mantener el espacio de intercambio mediante encuentros virtuales.
También puso en valor la participación del organismo en las jornadas nacionales de los ministerios públicos y remarcó que la perspectiva de género atraviesa todas las materias, por lo que no puede ser tratada como un ámbito separado.
Cardinali destacó además la renovación del Observatorio y anticipó que durante estas jornadas se trabajará sobre diferentes cuestiones, entre ellas la valoración del riesgo, el enjuiciamiento, el impacto de los estereotipos en la prueba, el juicio por jurado y los desafíos que plantea la violencia de género en los entornos digitales.
“La capacitación permanente no es una exigencia formal, es la única forma que tenemos de no quedarnos atrás, de desarmar prejuicios en la Justicia y de darle a cada víctima la respuesta respetuosa y humana que necesita”, reflexionó.
Referentes de Argentina, Estados Unidos y México
Las XIV Jornadas Internacionales de Violencia de Género y Delitos Conexos cuentan con la participación de especialistas y disertantes de reconocida trayectoria tanto en Argentina como en otros países.
Entre los nombres destacados se encuentra Rita Segato, doctora honoris causa, máster y especialista en Antropología Social.
También participa Oscar Cabrera, director del Center for Health and Human Rights y del Global Center for Legal Innovation on Food Environments, ambos de Estados Unidos.
A ellos se suma Sayuri Herrera Román, fiscal especial de investigaciones de delitos contra las mujeres de la Fiscalía General de la República de México.
La realización de este encuentro vuelve a poner a Mendoza en el centro de actividades profesionales y académicas de alcance nacional e internacional.
Durante dos jornadas, la provincia funciona como espacio de actualización e intercambio para especialistas que buscan fortalecer las herramientas institucionales destinadas a prevenir, investigar y abordar la violencia de género y los delitos conexos.





