El Departamento General de Irrigación puso en marcha una obra estratégica en el departamento de San Carlos con el objetivo de reducir las pérdidas de agua y optimizar el uso del recurso hídrico en una de las zonas productivas clave de la provincia. Se trata del proyecto “Modernización del Sistema de Riego Canal Calise-Segundo llamado”, una intervención que apunta a transformar de manera integral el sistema de distribución en la cuenca del río Tunuyán Superior.
La iniciativa tendrá impacto directo sobre más de 725 hectáreas productivas y decenas de usuarios, que históricamente han enfrentado problemas estructurales vinculados a la ineficiencia en la distribución del agua. La obra contempla una reconfiguración completa del sistema, incorporando infraestructura moderna y herramientas tecnológicas que permitirán un manejo más preciso del recurso.



Entre los principales componentes del proyecto se destaca la modernización del canal matriz y sus hijuelas, junto con la construcción de un reservorio de regulación con capacidad aproximada de 40.000 metros cúbicos. Además, se incorporarán dispositivos de medición y control que facilitarán el monitoreo en tiempo real, mejorando la gestión y planificación del riego. El financiamiento proviene de los Fondos del Resarcimiento, destinados a obras estratégicas para el desarrollo provincial.
Uno de los cambios más relevantes es la implementación de un sistema de riego de baja presión mediante tuberías de PEAD y PVC, que reemplazará a los tradicionales canales revestidos. Esta decisión técnica responde a las características geotécnicas del suelo en la zona, particularmente la presencia de sales agresivas, y permitirá incrementar la durabilidad de la infraestructura, reducir filtraciones y minimizar pérdidas por evaporación.
El titular de Irrigación, Sergio Marinelli, destacó que la obra forma parte de una estrategia más amplia orientada a mejorar la seguridad hídrica en Mendoza. En ese sentido, subrayó que el nuevo sistema permitirá un uso más equitativo del agua, con mayor control y eficiencia en la distribución.
La transformación también implicará un cambio en la dinámica de riego. A diferencia del esquema anterior, basado en turnos rígidos, el nuevo sistema permitirá que varios usuarios puedan acceder al recurso de manera simultánea, optimizando tiempos y mejorando la productividad. Este enfoque no solo busca eficiencia, sino también equidad en el acceso al agua.
Además, la intervención apunta a resolver problemáticas históricas como la acumulación de residuos en cauces abiertos y los elevados costos de mantenimiento. Con la incorporación de tecnología y el rediseño del sistema, se avanza hacia un modelo más limpio, seguro y sostenible.
Con esta obra, Irrigación da un paso importante hacia la modernización de la gestión hídrica en Mendoza, dejando atrás esquemas tradicionales que generaban pérdidas y limitaciones, para avanzar hacia un sistema adaptado a las necesidades actuales del sector productivo.



