El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza oficializó la acreditación de calidad de tres instituciones sanitarias privadas del Gran Mendoza: la Clínica de Cuyo, el Hospital Español y el Hospital Santa Isabel de Hungría. Se trata de los primeros establecimientos en recibir esta certificación por parte del Gobierno provincial, en el marco de una estrategia destinada a fortalecer la seguridad y la calidad de la atención durante la maternidad.
La propuesta tiene como eje que cada mujer pueda acceder a un servicio de calidad y constituye una iniciativa pionera dentro de la gestión sanitaria del país. El proceso cuenta con el acompañamiento de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
La certificación contempla el cumplimiento de estándares internacionales vinculados con la seguridad, la atención y la infraestructura. Entre los requisitos se encuentra la disponibilidad de guardias activas durante las 24 horas, con la presencia de obstetras, neonatólogos, anestesistas y servicios de hemoterapia.
Estas condiciones permiten que las instituciones puedan responder ante situaciones de mayor complejidad y, al mismo tiempo, favorecer un retorno al parto natural seguro, con el objetivo de disminuir la realización de cesáreas que no cuentan con una indicación médica.
El alcance de la iniciativa también despertó interés fuera del país. Según explicó el ministro de Salud, Rodolfo Montero, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) manifestó su intención de financiar el monitoreo del programa con vistas a evaluar su funcionamiento y analizar su posible implementación en otras provincias argentinas y países de la región.



Durante la presentación, Eva Llopis, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) en Argentina, resaltó el liderazgo y la capacidad de innovación de Mendoza en el desarrollo de políticas públicas. Además, confirmó el acompañamiento estratégico del organismo en diferentes líneas consideradas prioritarias para la provincia.
Entre esos ejes se encuentran la calidad de la atención y el parto seguro, la prevención de infecciones de transmisión sexual y de la transmisión materno-infantil, la evaluación de tecnologías sanitarias y el análisis del impacto científico de las políticas implementadas.
Llopis también puso en valor la certificación recibida por los establecimientos mendocinos y explicó que representa una garantía para la población al acreditar el cumplimiento de parámetros internacionales de calidad.
“Esta certificación es importante porque los niveles de calidad son muy altos, los que se recomiendan desde la Organización Panamericana de la Salud. Esto hace que se transmita a la población ese sello de calidad, y la tranquilidad de que se siguen las pautas establecidas a nivel internacional”, señaló la representante de la OPS/OMS.
En ese contexto, la especialista insistió en la importancia de priorizar el parto natural cuando las condiciones médicas lo permiten. Recordó que las recomendaciones de la OPS/OMS apuntan a que las cesáreas indicadas representen entre el 10% y el 15% del total, con el propósito de evitar intervenciones que puedan generar riesgos innecesarios.


“Cuando la cesárea no está indicada, hay más riesgo para la persona gestante y para el recién nacido. Es cuatro veces más problemático que un parto natural”, afirmó Llopis.
El nuevo convenio firmado con la provincia también contempla el fortalecimiento de las guías destinadas a prevenir la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis desde el primer nivel de atención. En el caso del VIH, Mendoza presenta actualmente índices muy bajos de transmisión.
A esto se suma la creación de la Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias de Mendoza y la implementación de mecanismos de medición rigurosa para analizar los resultados de las políticas públicas que se desarrollen.
Los resultados obtenidos serán difundidos en publicaciones científicas con el objetivo de facilitar su posterior ampliación y aplicación en otros puntos de la región. Desde la provincia remarcaron que este esquema representa un paso innovador y una demostración de que las políticas públicas pueden ser evaluadas y sostenidas a partir de evidencia.


“Hoy marcamos un hito en la provincia, porque no solo se trata de habilitar un espacio sino que certificamos estándares superiores de seguridad, adherencia a protocolos y equipos de guardia fortalecidos para garantizar un parto respetado y cuidado”, sostuvo el ministro de Salud, Rodolfo Montero.
Las nuevas acreditaciones forman parte del Plan de Maternidades Seguras, una estrategia que el Ministerio de Salud y Deportes lleva adelante desde hace tiempo con el propósito de mejorar las condiciones de atención para las personas gestantes y los recién nacidos.
“Nuestro mensaje a las mamás es que siempre se respetará su decisión de tener a su hijo como lo desee, pero que sí elijan instituciones acreditadas, porque se garantizan los niveles de calidad y profesionalismo”, agregó Montero.
La Clínica de Cuyo, el Hospital Español y el Hospital Santa Isabel de Hungría son las tres primeras instituciones privadas en obtener esta acreditación por parte del Gobierno de Mendoza. La intención oficial es ampliar progresivamente el programa e incorporar a nuevos establecimientos de la provincia.





