Una tragedia conmocionó a San Rafael durante la tarde del martes, cuando un bebé de un año murió luego de caer a una pileta en una vivienda ubicada sobre calle Ignacio Sueta al 4100.
El pequeño fue encontrado dentro de la pileta y recibió las primeras maniobras de reanimación en el lugar. Posteriormente, fue trasladado de urgencia al hospital Schestakow, donde los médicos continuaron con las tareas para intentar salvarle la vida. Sin embargo, los esfuerzos no lograron revertir su estado y se confirmó su fallecimiento.
El hecho ocurrió alrededor de las 17, en circunstancias que todavía eran investigadas por la Policía. De acuerdo con las primeras informaciones difundidas por Sitio Andino, el bebé habría salido solo de la vivienda y, por motivos que todavía no habían podido determinarse, terminó dentro de la pileta.
Al advertir la situación, la madre se arrojó al agua para rescatar a su hijo. Una vez que logró sacarlo, comenzó a practicarle maniobras de reanimación mientras pedía auxilio a los gritos.
Los desesperados pedidos de ayuda fueron escuchados por un vecino de la zona. El hombre llegó hasta la vivienda y encontró a la mujer completamente mojada, con el pequeño en brazos. Frente a la gravedad del cuadro, decidió trasladarlos hasta un centro asistencial para que el bebé pudiera recibir atención médica.
Intentaron reanimarlo en el hospital Schestakow
Al llegar al hospital Schestakow, los profesionales de la salud retomaron inmediatamente las maniobras de reanimación. Durante varios minutos intentaron estabilizar al pequeño y revertir el cuadro provocado por la inmersión.
Pese al trabajo realizado por el personal médico, las maniobras no tuvieron éxito y los profesionales terminaron constatando la muerte del bebé.
Según las primeras informaciones vinculadas con el caso, el fallecimiento habría sido consecuencia de una asfixia por inmersión.
Investigan cómo llegó el bebé hasta la pileta
Luego de la tragedia, efectivos policiales buscaron reconstruir qué había sucedido dentro de la vivienda de San Rafael. Para eso, intentaron obtener el testimonio de la madre y conocer con mayor precisión cómo se había desarrollado la secuencia.
Sin embargo, la mujer se encontraba profundamente conmocionada por lo ocurrido y no pudo prestar declaración en ese momento.
Mientras avanzaba la investigación, las circunstancias exactas que llevaron al bebé hasta la pileta permanecían sin esclarecerse. Los investigadores procuraban determinar cómo el pequeño había logrado salir de la vivienda y qué había ocurrido en los momentos previos a que fuera encontrado dentro del agua.
El caso quedó bajo investigación policial para establecer las circunstancias del trágico accidente ocurrido en San Rafael.





