El Ministerio de Salud de Mendoza profundiza las acciones territoriales destinadas a la prevención de suicidios, con una estrategia que articula el trabajo de profesionales de la salud con escuelas, municipios y distintas instituciones de la comunidad.
Las tareas se desarrollan a través del Programa de Abordaje de la Problemática del Suicidio (PAPsui), que contempla tres líneas principales de intervención: prevención, asistencia y posvención. Esta última apunta al acompañamiento e intervención en salud mental con las familias que atraviesan una situación vinculada a un suicidio.

Dentro de la denominada prevención universal o inespecífica, el abordaje comprende diferentes tipos de acciones y espacios de participación. Entre ellas se encuentra la conformación de mesas intersectoriales destinadas a coordinar esfuerzos y generar herramientas para afrontar la problemática desde distintos ámbitos.
Uno de los ejes centrales está puesto en las niñas, niños y adolescentes. En estos casos, el Ministerio de Salud articula con establecimientos educativos y municipios para desarrollar capacitaciones orientadas a la detección y gestión del riesgo. También se trabaja en la promoción de proyectos de vida como una herramienta para fortalecer recursos personales y comunitarios.
Un abordaje específico según cada situación
La prevención específica se desarrolla directamente en el territorio y contempla las características de cada grupo etario, además de la frecuencia con la que se hayan registrado intentos de suicidio.
A partir de esa evaluación se definen medidas de prevención selectiva, destinadas a determinados grupos o situaciones que requieren una intervención particular. El objetivo es reforzar los factores protectores y generar redes de acompañamiento que permitan intervenir antes de que una situación de sufrimiento se agrave.
En este proceso resulta fundamental la participación de profesionales y de las propias comunidades. La estrategia busca acompañar a las personas que atraviesan situaciones de sufrimiento relacionadas con dificultades que no han podido resolver y brindarles herramientas para encontrar alternativas, evitando que esas circunstancias puedan derivar en un suicidio.
Para fortalecer este trabajo territorial participan diferentes espacios comunitarios. Entre ellos se encuentran merenderos, polideportivos, escuelitas de fútbol y uniones vecinales, además de otras instituciones que cumplen un papel importante en la construcción de redes de contención.
Cómo pedir ayuda ante una situación de riesgo
El Gobierno de Mendoza dispone de la línea telefónica 148, opción 0, destinada a brindar orientación y acompañamiento tanto para personas que se sienten abrumadas como para quienes buscan asesoramiento ante una situación que afecta a un tercero.
Desde el Ministerio de Salud también remarcan la importancia de la intervención de la comunidad. Ante la observación de una situación que pueda implicar un riesgo, se indica comunicarse con el 911, donde se activa el protocolo correspondiente.
Los datos de los suicidios en Mendoza durante 2025
El análisis epidemiológico realizado sobre los suicidios registrados en Mendoza muestra que durante 2025 se produjeron 248 casos, lo que representó una tasa de 12,1 y una variación interanual del 3,4% en comparación con 2024.
En cuanto al género, los registros muestran un marcado predominio de los hombres: el 77% de los casos correspondió al sexo masculino, mientras que el 23% correspondió al femenino.
La media de edad de las personas fallecidas se ubicó en 42 años. A su vez, la mitad de los eventos correspondió a personas de hasta 38 años.
El análisis también identifica una mayor concentración y tendencia de los casos en el segmento comprendido entre los 19 y los 29 años.
Sin embargo, uno de los datos que adquiere particular relevancia en la comparación interanual es el incremento registrado entre las personas de 60 años y más. En este grupo se pasó de 35 casos en 2024 a 45 durante 2025, lo que representa un aumento aproximado del 29%.
Aunque las personas mayores no concentran la mayor cantidad de casos, desde la perspectiva de la salud pública este crecimiento constituye un indicador relevante para profundizar las estrategias de prevención destinadas a ese grupo etario.
En sentido contrario, los menores de 40 años redujeron su participación relativa dentro del total de los casos. Mientras que en 2024 representaban aproximadamente el 57%, durante 2025 ese porcentaje descendió al 51%.
La comparación de los registros de ambos años vuelve a mostrar como principal variación el crecimiento de los casos en el grupo de 60 años y más, que pasó de 35 a 45 fallecimientos. Al mismo tiempo, los registros correspondientes a los menores de 18 años y a las personas de 39 años concentraban en conjunto aproximadamente el 57% del total de los casos, mientras que en 2025 ese peso relativo se ubicó en torno al 51%.
Los datos forman parte del análisis con el que la provincia busca orientar sus políticas de prevención y reforzar el abordaje territorial de una problemática que requiere la intervención coordinada del sistema sanitario, las instituciones educativas, los municipios y las organizaciones de la comunidad.





