Mateo, el bebé que permanecía internado en estado crítico en el Hospital Pediátrico Dr. Humberto Notti tras haber sufrido una brutal golpiza presuntamente por parte de su padrastro, falleció este viernes luego de varios días de agonía.
De acuerdo a las pericias realizadas, las lesiones detectadas eran compatibles con agresiones, lo que derivó en la detención del acusado, Cristian Gonzalo Fragapane. En las últimas horas había sido imputado por el delito de homicidio simple calificado por alevosía en grado de tentativa, aunque tras la muerte del menor, la calificación legal será modificada.
El niño había ingresado el pasado 10 de abril a la guardia de urgencias del mismo hospital, donde los médicos constataron que presentaba traumatismos, compromiso neurológico y signos compatibles con episodios reiterados de violencia. Ante este cuadro, se dio intervención inmediata a las autoridades.
Durante la internación también se conoció que el pequeño vivía con su madre y la pareja de ella, y que había sido atendido anteriormente en el hospital en otras ocasiones por lesiones similares.
Las heridas que presentaba la víctima, que aún no tenía dos años, coincidían con el denominado “síndrome de zamarreo”, una forma extrema de maltrato infantil que se produce cuando un bebé o niño pequeño es sacudido de manera violenta y repetida.
Este tipo de movimiento provoca que el cerebro, todavía en desarrollo y con músculos cervicales débiles, impacte contra las paredes del cráneo, generando daños severos que pueden resultar fatales.



