El Centro de Operaciones de Emergencia Provincial (COEP) concentró la coordinación del Simulacro Provincial de Emergencias e Inundaciones 2026 en la Sala de Situación del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), ubicado en Godoy Cruz. Desde ese espacio se organizaron las intervenciones previstas y se supervisaron las acciones desarrolladas en los distintos escenarios del ejercicio.


El operativo permitió reunir las comunicaciones, recibir información sobre las novedades de cada sector y coordinar los recursos de los organismos participantes. De esta manera, se puso a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones ante la posibilidad de que se produzcan varias emergencias al mismo tiempo.


El director de Defensa Civil, Daniel Burrieza, explicó que este año se incorporó el riesgo de inundaciones a las prácticas que tradicionalmente se enfocaban en los movimientos sísmicos. “Estamos cambiando en el calendario anual, precisamente que siempre hacemos simulacros de sismo”, señaló, al referirse a la necesidad de preparar a la población frente a situaciones ocasionadas por precipitaciones intensas.


En esta línea, el funcionario destacó que la Provincia utiliza pronósticos meteorológicos y mapas de riesgo para anticipar posibles inconvenientes y establecer medidas preventivas en las zonas con mayor exposición.


Por su parte, la subsecretaria de Salud, Carina Copparoni, remarcó la importancia de mantener una preparación permanente frente a los nuevos fenómenos climáticos. “Frente a fenómenos climáticos emergentes como el Súper Niño, la prevención y la preparación constante son nuestra mejor herramienta. Este simulacro provincial demuestra la importancia trascendental de trabajar en equipo y de manera articulada entre Educación, Defensa Civil, Salud y los distintos organismos del Gobierno de Mendoza”, afirmó.


La funcionaria también hizo hincapié en que la preparación no depende únicamente de disponer de los recursos necesarios, sino de garantizar que todos los equipos involucrados trabajen de manera coordinada.


“Estar preparados no es solo contar con los recursos, sino lograr que todo el personal involucrado hable el mismo código, responda bajo los mismos protocolos y actúe con la máxima celeridad. Solo así, ante una eventualidad real de anegamientos o inundaciones, podemos desplegar una respuesta rápida, eficiente y coordinada para cuidar lo más valioso que tenemos: la vida y la seguridad de todos los mendocinos”, resaltó Copparoni.


Además, destacó el desempeño del personal que participó en el operativo y valoró especialmente el trabajo de los equipos de emergencia. “Quiero poner especialmente en valor el enorme compromiso, la profesionalidad y la dedicación de todo el equipo del Servicio Coordinado de Emergencias y del CEO. Estuvieron plenamente a la altura de las circunstancias, demostrando una capacidad técnica y humana operativa impecable”, completó.
El canal Cacique Guaymallén también fue escenario del simulacro
Uno de los procedimientos se desarrolló en la intersección de Rondeau y Costanera, donde Bomberos del Cuartel Central de la Policía de Mendoza realizaron un operativo de rescate ante una crecida simulada del canal Cacique Guaymallén. La situación planteada contemplaba lluvias intensas que habían provocado el aumento del caudal y dejado a una persona atrapada en el cauce.
La intervención comprendió el reconocimiento del terreno, la evaluación de las condiciones de seguridad, el despliegue de los equipos especializados y la extracción de la víctima simulada. En el procedimiento también participaron integrantes del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) y preventores municipales.
Como parte de la práctica, el Cuerpo de Aviación Policial (CAP) realizó el traslado aéreo de la persona rescatada por los Bomberos de la Policía de Mendoza. La maniobra concluyó con su llegada al Hospital Central y permitió evaluar la coordinación entre los rescatistas, los profesionales sanitarios y los recursos aéreos.
Al referirse a los peligros asociados a las precipitaciones intensas, Burrieza explicó que la planificación contempla escenarios con “lluvias importantes, crecidas importantes” y posibles fenómenos de remoción en masa.
El director de Defensa Civil también alertó sobre la vulnerabilidad de las zonas bajas y de los sectores próximos a cauces aluvionales, donde las lluvias pueden incrementar los riesgos para la población.
En ese contexto, destacó las tareas que lleva adelante el Estado provincial con maquinaria para “limpiar los cauces para facilitar el escurrimiento del agua”, además de ejecutar obras de defensa orientadas a disminuir los peligros.
El simulacro permitió evaluar la capacidad operativa de los Bomberos, la intervención del Cuerpo de Aviación Policial y la coordinación de los recursos destinados a las emergencias bajo la conducción del COEP.





