La Justicia de Mendoza imputó a los dos internos que habían tomado como rehén a un agente penitenciario durante un episodio ocurrido en el Penal de San Felipe. Claudio González Flores y Ramiro Colucci quedaron acusados por el delito de “secuestro coactivo”, según confirmó el Ministerio Público Fiscal de la provincia.
La decisión fue tomada por el fiscal Martín Lucero, quien imputó a ambos reclusos por la retención del agente Mauro Zugasti, ocurrida en el pabellón 16 del complejo penitenciario mendocino.
Según se conoció durante la investigación, los reclamos de los presos estuvieron relacionados con el régimen de visitas y con un pedido de traslado al penal de Almafuerte, ubicado en Cacheuta. Desde el Ministerio de Seguridad de Mendoza señalaron posteriormente que la situación pudo ser controlada.
Mientras se desarrollaba el operativo dentro del penal, también trascendió un elemento particular del episodio: los internos habían conseguido acceder a un teléfono celular, con el que filmaron al agente que permanecía retenido. En una de las imágenes, además, González llegó a mostrar su rostro.
El caso tuvo una consecuencia trágica para la familia del penitenciario. En medio del operativo se conoció que dos familiares de Mauro Zugasti murieron en un accidente cuando se dirigían hacia la cárcel para seguir de cerca lo que estaba sucediendo.
Las víctimas fueron Ana Iris Estrada, madre del agente, y Alejandra Flores, madrina y tía de Zugasti.
De acuerdo con la información que trascendió después del accidente, la Municipalidad de La Paz había puesto horas antes una camioneta a disposición de la familia de Zugasti para trasladarla hacia la capital mendocina.
Sin embargo, mientras circulaban por la Ruta Nacional 7, el conductor perdió el control del vehículo, que terminó impactando contra un árbol. Como consecuencia del siniestro, ambas mujeres murieron.
La situación generó una fuerte conmoción en Mendoza y, tras el desarrollo del operativo, el gobernador Alfredo Cornejo se pronunció públicamente sobre el futuro de los dos internos que habían protagonizado la toma.
El mandatario dejó en claro que los presos no iban a obtener los beneficios que habían buscado mediante la toma del penitenciario. En particular, descartó que fueran trasladados a Almafuerte como habían exigido.
Cornejo confirmó que los dos internos serían incorporados al régimen de Muy Alto Perfil (MAP), correspondiente al sector de máxima seguridad del Servicio Penitenciario de Mendoza. Además, remarcó que tendrían que responder ante la Justicia por los delitos cometidos durante el episodio.
En ese marco, los dos implicados fueron trasladados este martes por la tarde al sector de Muy Alto Perfil de Almafuerte II.
El director general del Servicio Penitenciario, Eduardo Orellana, confirmó que los internos no recibirían beneficios y que deberían afrontar la investigación judicial por los nuevos delitos que se les atribuyeron a partir de la toma del agente.
La imputación por secuestro coactivo se sumó así a las condenas que ambos ya cumplían por otros hechos delictivos.
El gobernador mendocino también detalló los antecedentes penales de los dos presos. Según explicó, ambos tenían condenas de varios años por delitos graves.
Uno de ellos cumplía una condena de 27 años por homicidio agravado, robos agravados y otros delitos. El otro, en tanto, tenía una pena de 23 años por robos agravados y abuso sexual agravado con acceso carnal, además de otros delitos.
De esta manera, el episodio ocurrido en el Penal de San Felipe abrió una nueva instancia judicial para ambos internos, que quedaron formalmente imputados por la retención del agente penitenciario y fueron derivados a un sector de máxima seguridad del sistema penitenciario de Mendoza.





