La Vendimia tiene su propia manera de anunciarse. A veces lo hace con música que comienza a ensayarse al caer la tarde, con luces que se prueban sobre el escenario o con el ir y venir constante de artistas y técnicos. Pero esta vez, la fiesta eligió un lenguaje más antiguo y silencioso. Durante nuestro recorrido previo por el Teatro Griego Frank Romero Day para grabar anuncios, la tierra habló por sí sola: apareció una cepa en el sector Tempranillo creciendo de manera espontánea, entre piedras que guardan décadas de historia vendimial.
No fue un gesto planificado ni parte de una puesta escénica. La cepa no formaba parte del guion ni del relato oficial. Simplemente estaba ahí, brotando con naturalidad en el escenario mayor donde cada año se celebra la Fiesta Nacional de la Vendimia.


El hallazgo se produjo en los días previos a la Vendimia 2026, cuyo acto central se realizará el sábado 7. Mientras el Frank Romero Day se prepara para recibir a miles de mendocinos y visitantes, afinando detalles técnicos, artísticos y de comunicación, la cepa apareció como una señal temprana, casi poética, de que la fiesta ya había comenzado a latir.

Durante ese recorrido previo para grabar anuncios, el teatro se mostraba en su estado más auténtico: sin público, sin aplausos, sin luces encendidas. Y fue justamente en ese clima íntimo donde la cepa en el sector Tempranillo se hizo visible, como si la tierra hubiera elegido ese momento de calma para manifestarse. Una vid real, viva, creciendo donde se representa la historia del vino.
El sector Tempranillo no es un nombre menor dentro del Teatro Griego. Remite directamente a una de las cepas más representativas de Mendoza, profundamente ligada a su identidad vitivinícola. El Tempranillo es historia de bodegas, de vendimias familiares, de trabajo silencioso en la viña. Que una cepa haya brotado precisamente en ese sector fue leído por muchos como una coincidencia cargada de simbolismo.
El Teatro Griego Frank Romero Day, enclavado en el corazón del Parque General San Martín, es mucho más que un escenario. Es un espacio ceremonial donde cada año se renueva el pacto entre la tierra y la cultura. Allí se cuentan historias de cosecha, sacrificio, esperanza y celebración. En ese contexto, la aparición de una cepa real refuerza una idea esencial: la Vendimia no es solo un espectáculo, es una expresión profunda del territorio.
A lo largo de los años, el Frank Romero Day ha sido testigo de grandes despliegues técnicos, innovaciones artísticas y relatos contemporáneos. Sin embargo, su esencia permanece intacta. La Vendimia sigue siendo un homenaje a la tierra. La cepa en el sector Tempranillo aparece entonces como una raíz visible de ese homenaje, una presencia que conecta el relato escénico con su origen más profundo.
La cepa es un símbolo vivo, entendiendo que su valor no es productivo ni ornamental, sino cultural. No dará uvas para una bodega, pero sí sentido a una historia que se renueva cada año. Será testigo silencioso de los ensayos, de las noches de fiesta y de los aplausos que llenarán el anfiteatro.

La Vendimia 2026 volverá a convocar a miles de personas los días 7 y 8 de marzo en el Frank Romero Day. Y este año, entre luces, música, danza y relatos, habrá un detalle que no figura en el libreto, pero que ya forma parte del espíritu de la celebración: una cepa real, recordando que la magia de la Vendimia no siempre se anuncia con palabras. A veces, simplemente brota desde la tierra.





