
Bélgica dio una muestra de carácter y fútbol al imponerse por 4-1 sobre Estados Unidos en los octavos de final del Mundial 2026. El conjunto dirigido por Rudi García eliminó al último país anfitrión que seguía con vida en el certamen gracias a un doblete de Charles De Ketelaere y los goles de Hans Vanaken y Romelu Lukaku, mientras que Malik Tillman había marcado el empate transitorio para el equipo de Mauricio Pochettino.
El encuentro estuvo rodeado por una fuerte tensión desde la previa. Más allá de la importancia deportiva del cruce, el partido estuvo atravesado por la polémica generada alrededor de la habilitación de Folarin Balogun, una situación que alimentó el clima político y mediático antes del pitazo inicial. Sin embargo, en la cancha Bélgica dejó de lado cualquier distracción y resolvió la historia con una actuación convincente.
Estados Unidos mostró una imagen muy distinta a la que había exhibido durante el resto del torneo. El conjunto local pareció sentir el peso del contexto y nunca logró asentarse en el partido, mientras que Bélgica salió decidida desde el primer minuto, con intensidad y determinación para imponer condiciones.
Esa diferencia quedó en evidencia apenas comenzó el encuentro. Antes del minuto de juego, Timothy Castagne exigió a Matt Freese con un potente remate desde afuera del área. Poco después, una desatención defensiva de Sergiño Dest permitió que Nicolas Raskin recuperara el balón y enviara un centro que Charles De Ketelaere solo tuvo que empujar para abrir el marcador.

El seleccionado norteamericano consiguió reaccionar a los 30 minutos. Malik Tillman ejecutó un tiro libre que se desvió en Hans Vanaken y dejó sin posibilidades a Thibaut Courtois para establecer el 1-1 parcial, luego de una infracción sobre Balogun que generó polémica.
La igualdad duró poco. Bélgica mantuvo la misma actitud ofensiva y volvió a golpear apenas unos minutos más tarde. Leandro Trossard envió un preciso centro al área y De Ketelaere apareció nuevamente para imponerse de cabeza y firmar su doblete antes del descanso, incluso con la ausencia desde el inicio de figuras como Kevin De Bruyne, Jérémy Doku y Romelu Lukaku.

En el complemento, Estados Unidos intentó reaccionar, pero terminó facilitándole el trabajo a su rival. Matt Freese intentó salir jugando desde el fondo, perdió la pelota bajo la presión belga y Hans Vanaken aprovechó el error para convertir el 3-1 y prácticamente sentenciar la clasificación.

Sobre el cierre, cuando el conjunto estadounidense buscaba descontar, Romelu Lukaku apareció en tiempo agregado para marcar el cuarto tanto y darle cifras definitivas a una goleada que confirmó el gran momento del seleccionado europeo.

Con este resultado, Bélgica selló su clasificación a los cuartos de final del Mundial 2026, instancia en la que se enfrentará a España en busca de un lugar entre los cuatro mejores del torneo.
Bélgica dio uno de los golpes más contundentes de los octavos de final al superar con claridad a Estados Unidos y confirmar que atraviesa un gran momento en el Mundial 2026.
El conjunto europeo no solo mostró eficacia frente al arco rival, sino también personalidad para sobreponerse al empate parcial y terminar imponiendo su juego de principio a fin. Charles De Ketelaere fue la gran figura con dos goles, mientras que Hans Vanaken y Romelu Lukaku completaron una actuación colectiva de alto nivel que dejó sin respuestas al equipo dirigido por Mauricio Pochettino.
Para Estados Unidos, la eliminación significó un duro cierre de su participación como anfitrión.
Después de ilusionar a su público con una buena campaña, el seleccionado norteamericano no logró sostener el nivel en un partido decisivo y pagó caro sus errores defensivos, especialmente en el segundo tiempo. La presión del contexto y las desatenciones terminaron inclinando la balanza a favor de un rival que aprovechó cada oportunidad.
Con esta victoria, Bélgica se instaló entre los ocho mejores del certamen y afrontará un desafío aún mayor frente a España en los cuartos de final. El equipo europeo llega fortalecido, con confianza y argumentos futbolísticos para soñar con seguir avanzando en la Copa del Mundo, mientras que Estados Unidos deberá comenzar el análisis de una eliminación que dejó más preguntas que respuestas.





