El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, encabezó una serie de acciones coordinadas junto a organismos provinciales y técnicos especializados para dar respuesta a los desbordes cloacales registrados en la intersección de Severo del Castillo y 2 de Mayo, en el distrito Los Corralitos, una problemática que afecta a vecinos desde hace más de un año.
Con el objetivo de acelerar soluciones concretas, el Municipio convocó una mesa de trabajo interinstitucional en la que participaron representantes del Departamento General de Irrigación, la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia, la empresa Aysam y equipos técnicos municipales. El encuentro permitió definir un esquema de intervención inmediata y avanzar en obras de fondo destinadas a estabilizar el sistema cloacal.



Medidas urgentes para evitar nuevos desbordes
Entre las primeras acciones acordadas se dispuso la instalación de un sistema adicional de conducción de líquidos que reforzará los bypass de bombeo actualmente en funcionamiento. Esta intervención comenzará a ejecutarse durante la semana y busca prevenir nuevos episodios de desborde en condiciones normales de operación.
Además, se resolvió construir cuatro cámaras de retención de sólidos en puntos estratégicos ubicados aguas arriba del sector crítico: tres dentro de Guaymallén y una en el departamento de Maipú. Estas estructuras permitirán retener sedimentos y residuos que actualmente obstruyen la colectora y generan el colapso del sistema.
Aunque las obras corresponden a infraestructura operada por Aysam, el Municipio decidió colaborar activamente aportando recursos técnicos y operativos para acelerar los tiempos de respuesta ante el reclamo vecinal.
Obras estructurales para aliviar el sistema cloacal
En paralelo, se avanzará en el proyecto de un nuevo colector cloacal que se extenderá por calle Severo del Castillo hacia el norte hasta Los Pinos, donde se reconectará con la Colectora Máxima Noreste. Esta intervención permitirá reducir significativamente el caudal que llega al punto conflictivo, disminuyendo la presión sobre la red existente.
La obra será ejecutada de manera conjunta entre la empresa provincial y la comuna, con un plazo estimado de ejecución cercano a un año.
Una solución de largo plazo para el sistema metropolitano
Como parte de la planificación estructural, también se proyecta completar las colectoras Paramillo I, actualmente con un importante grado de avance, y Paramillo II, próxima a entrar en proceso licitatorio. Estas obras resultan clave para optimizar el funcionamiento del sistema cloacal que presta servicio a más de 600.000 hogares del área metropolitana.
Control sanitario y monitoreo permanente
Mientras se desarrollan las intervenciones, el Municipio mantiene operativos de control ambiental y sanitario en la zona afectada. Equipos técnicos realizan inspecciones diarias para supervisar las condiciones de descarga y prevenir riesgos para la salud pública.
En paralelo, áreas sanitarias regionales continúan con el seguimiento epidemiológico preventivo, mientras que los controles sobre el agua potable confirmaron niveles adecuados de calidad, cloración y presión, sin detección de contaminación bacteriológica en los últimos análisis realizados.
Compromiso municipal ante una problemática estructural
La Colectora Máxima Noreste, infraestructura clave del sistema cloacal metropolitano construida hace más de cuatro décadas, presenta antecedentes de fallas en el sector intervenido, donde se produjo un colapso estructural el año pasado que derivó en la declaración de emergencia ambiental y sanitaria.
Frente a una situación que excede las competencias municipales, la gestión de Marcos Calvente decidió involucrarse activamente para acelerar soluciones y acompañar a los vecinos afectados, priorizando la salud pública, el cuidado ambiental y la mejora sostenida de la calidad de vida en Los Corralitos.




