Boca Juniors se consagró campeón de la Copa Vendimia tras imponerse por penales ante San Lorenzo, luego de igualar 1 a 1 en los 90 minutos reglamentarios en un encuentro intenso, parejo y con clima de clásico.
El partido, disputado en el estadio Leonardo Murialdo de Guaymallén y que comenzó algunos minutos más tarde de lo previsto, tuvo un desarrollo equilibrado desde el inicio. Ambos equipos protagonizaron un duelo dinámico, con momentos de ida y vuelta y sin un dominador claro durante gran parte del encuentro.
San Lorenzo golpeó primero en el marcador. A los 14 minutos del primer tiempo, Florencia Coronel apareció para marcar el 1-0 y adelantar al conjunto azulgrana, que durante varios pasajes del partido mostró orden y solidez para sostener la ventaja. Con esa diferencia, el equipo mantuvo la intensidad y logró controlar el trámite durante buena parte de la primera etapa.
Sin embargo, Boca reaccionó y encontró la igualdad a través de Yuliana Sanabria, que convirtió el 1-1 y volvió a emparejar el clásico. A partir de ese momento, el partido se mantuvo abierto, con ambos equipos intentando desnivelar pero sin lograr romper la paridad.
En el complemento, los dos entrenadores movieron el banco en busca de mayor profundidad ofensiva. El encuentro continuó siendo parejo, con alternancia en el control del balón y llegadas repartidas, mientras la tensión crecía con el correr de los minutos.
El tramo final sumó un nuevo condimento cuando, a los 41 minutos del segundo tiempo, Ayelén Acuña fue expulsada, dejando a San Lorenzo con diez jugadoras en los instantes finales. A pesar de la superioridad numérica, Boca no logró romper el empate y la definición se trasladó a los penales.
Desde los doce pasos, la serie fue tan equilibrada como el partido. Boca mostró mayor eficacia y terminó imponiéndose 6-5 para quedarse con el título. Convirtieron Erica Lonigro, Bianca Recanati, Eugenia Flores, Brisa Priori, Ana Ramírez y Alma Benedetti, mientras que Yohana Masagli no pudo convertir.
Por el lado de San Lorenzo, anotaron Pafundi, Puentes, Coronel, 30. López y 77. López, pero los remates fallidos de Gómez y Mussio terminaron inclinando la balanza a favor del conjunto xeneize.
De esta manera, Boca se quedó con la Copa Vendimia en un partido que tuvo de todo: goles, expulsión, tensión y una definición apasionante desde el punto penal. El duelo, además, volvió a confirmar la paridad entre dos de los equipos protagonistas del crecimiento del fútbol femenino argentino, en un cruce que en los últimos años se ha consolidado como uno de los enfrentamientos más competitivos de la disciplina.
Más allá del resultado, ambos equipos dejaron una buena imagen en un torneo que, aunque de carácter amistoso, sirve como medida competitiva y como preparación en plena temporada.




