Nacida en Bella Vista, Buenos Aires, un 25 de diciembre, Viviana Montoya se convirtió en una de las voces más reconocidas del folclore argentino. Radicada en Tunuyán desde hace más de cuatro décadas, su historia artística está íntimamente ligada al Festival Nacional de la Tonada, donde celebró 50 años de trayectoria con una presentación cargada de emoción y reconocimiento.
“Este festival se vive de una manera muy especial, con mucho amor y con esos nervios lindos de saber que me voy a encontrar con mi gente”, expresó la cantante, destacando el valor simbólico que tiene la fiesta tanto para los artistas como para el público. La noche fue aún más significativa luego de que su actuación debiera reprogramarse por cuestiones climáticas: “Dios me regaló una noche maravillosa, con gente más maravillosa todavía, y este reconocimiento que no me lo esperaba”.
Montoya reconoció que cada presentación implica un desafío personal. “Yo sufro mucho la previa, me dan muchos nervios”, confesó. Sin embargo, explicó que todo cambia al subir al escenario: “Cuando agarro el micrófono, veo a la gente y están los músicos acompañándome, se acaba todo. Empiezo a dar lo que está en mi corazón y lo que hemos trabajado”.
La artista también valoró la respuesta del público y la organización del festival, remarcando el crecimiento constante del evento. “Es un espacio maravilloso, bien cuidado y preparado para recibir a todos. La gente es increíble y la organización se supera año a año, eso nos da mucha tranquilidad a los que estamos detrás del escenario”, afirmó.
Finalmente, dejó un mensaje especial para mendocinos y turistas, invitándolos a vivir el Festival Nacional de la Tonada: “Esta fiesta siempre abraza con su música y sus canciones. A los que todavía no vinieron, no se lo pierdan. Y para el año que viene, que sea una cita infaltable”.
Con una carrera que la llevó a ser ganadora del festival, revelación femenina y durante diez años voz oficial entonando el Himno Nacional Argentino, Viviana Montoya volvió a demostrar que su canto sigue siendo parte esencial del patrimonio cultural cuyano.




