Tunuyán fue escenario de un simulacro de accidente vial orientado a fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias. La actividad fue coordinada por Bomberos de la Policía de Mendoza y se enmarcó dentro del Plan Anual de Capacitación y Relaciones Institucionales 2026.
El ejercicio se llevó a cabo en la intersección de las calles Pérez y Bertona, con el objetivo de poner a prueba la preparación operativa y la articulación entre los distintos organismos que intervienen en situaciones críticas con múltiples víctimas.


La práctica tuvo lugar el sábado pasado entre las 10 y las 10.35, y comenzó tras la intervención del Centro Estratégico de Operaciones (CEO), que detectó la situación simulada y activó el despliegue de los servicios de emergencia.
Al llegar al lugar, las primeras dotaciones se encontraron con un escenario de alta complejidad: una motocicleta en llamas, dos vehículos particulares y un colectivo de la empresa Cata involucrados, además de varias personas afectadas.
Trabajo coordinado en el terreno
Durante el operativo, los equipos intervinientes trabajaron en la seguridad del área, la extinción del incendio mediante una línea de baja presión y la asistencia a las víctimas, aplicando protocolos de triage para priorizar la atención. También se concretó el rescate de dos personas que permanecían atrapadas en los vehículos.
Como parte del simulacro, se incorporó el uso de un dron perteneciente a la Unidad de Vehículos Aéreos No Tripulados (VANT), lo que permitió contar con una visión aérea del operativo y optimizar la coordinación de los recursos desplegados.


En total participaron 48 efectivos, entre profesionales médicos del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC), personal de la Unidad Especial de Patrullaje de Tunuyán, integrantes de la Unidad VANT, Bomberos Voluntarios de Tunuyán, agentes de Tránsito Municipal y preventores. También se sumaron la empresa Cata Internacional, el desarmadero Petina de Tunuyán y la Delegación IV de Bomberos del Valle de Uco.
Este tipo de ejercicios resulta clave para afianzar el trabajo conjunto entre organismos públicos y privados, mejorar los tiempos de respuesta y reforzar la capacitación del personal ante situaciones de emergencia con múltiples víctimas.




