En la presentación oficial de la Fiesta de la Cosecha 2026 hubo un objeto que capturó miradas, cámaras y comentarios. No fue solo el anuncio, ni el escenario, ni siquiera la expectativa por lo que viene. Fue un disco. Un vinilo intervenido con el logo de Las Pelotas, convertido en pieza artística. Un símbolo donde la música, la vendimia y el reciclaje se encontraron en una misma superficie negra y brillante.


Detrás de esa creación está Saúl, alma y motor de Arte Urbano Reciclado, un emprendimiento familiar que lleva 21 años transformando materiales descartados en objetos con nueva vida.
El arte de resignificar:
—¿Cómo nace este trabajo?
—Somos un emprendimiento familiar con 21 años de experiencia. Hacemos reciclaje creativo con valor agregado. Transformamos vinilos, los intervenimos, los trabajamos para que no se rayen y los convertimos en piezas artísticas.
Lo que para muchos es un objeto obsoleto, para Saúl es lienzo, es memoria sonora, es historia material. El vinilo —símbolo de la música analógica— se convierte en soporte visual. Y cuando lleva impreso el logo de una banda como Las Pelotas, el resultado no es solo decorativo: es identidad cultural.
La elección no fue casual. En un evento que celebra la cosecha, la tierra y el trabajo, sumar una pieza creada desde el reciclaje creativo agrega una capa simbólica poderosa: la cultura también puede ser sustentable.
Mucho más que discos:
El universo de Arte Urbano Reciclado no se limita a los vinilos intervenidos. En su stand conviven cuadros, lámparas, relojes, mates, jarros térmicos y objetos realizados a partir de botellas, latas y distintos materiales recuperados.
—La cuestión es darle otro uso a lo que hacemos —explica Saúl—. Estamos siempre probando cosas nuevas, sumando diseño, agregando identidad mendocina.
Cada pieza tiene un proceso: selección del material, intervención, tratamiento, ensamblado. No es solo reutilización; es reinterpretación. Es convertir descarte en diseño.
Un emprendimiento que recorre provincias
Saúl y su familia son itinerantes. Participan en fiestas departamentales, festivales y eventos culturales a lo largo del país. Donde hay convocatoria cultural, allí están.
—Nos invitan y vamos. Andamos por todas las provincias.
Esa movilidad también habla de una marca consolidada. No es improvisación: son más de dos décadas sosteniendo un proyecto que combina oficio, creatividad y compromiso ambiental.
La pieza que marcó la presentación:
Que sus discos intervenidos hayan sido parte de la presentación de la Fiesta de la Cosecha 2026 no es un dato menor. Es el reconocimiento a un trabajo que logró insertarse en el lenguaje visual de uno de los eventos culturales más importantes de Mendoza.

El disco con el logo de Las Pelotas no fue simplemente merchandising: fue una declaración estética. Una forma de decir que la tradición puede dialogar con la modernidad, que el reciclaje puede ser arte y que la cultura mendocina también se expresa en objetos que cuentan historias.
Para conocer más sobre su trabajo, se los puede encontrar en redes sociales como Arte Urbano Reciclado, tanto en Instagram como en Facebook.
En tiempos donde la sustentabilidad dejó de ser tendencia para convertirse en necesidad, Saúl demuestra que el arte puede ser puente: entre pasado y presente, entre música y vendimia, entre descarte y creación. Y en ese gesto, simple pero profundo, hay algo que emociona: la certeza de que siempre es posible volver a empezar, incluso desde un viejo vinilo.




