El sur mendocino dio un paso fundamental en materia de inclusión educativa con la inauguración del edificio propio de la Escuela Nuestra Señora de Luján de Ortofonía y Sordos, en San Rafael. La obra fue posible gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, la Municipalidad y el Club de Leones, y representa un hito para una institución que, después de 51 años de trayectoria, finalmente cuenta con un espacio propio adaptado a las necesidades de su comunidad educativa.
El acto estuvo encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, quien destacó la importancia de la cooperación entre el Estado y las organizaciones sociales. “Nuestra Constitución consagra muchísimos derechos, pero no todos se hacen efectivos si no existen los recursos y el esfuerzo conjunto para concretarlos. Esta escuela, con 51 años de historia, recién ahora cuenta con su edificio propio, lo que demuestra que los derechos requieren financiamiento y voluntad para hacerse realidad”, señaló el mandatario.



El nuevo edificio cuenta con ocho aulas, una sala de audiometría y áreas especialmente diseñadas para la enseñanza inclusiva. La inversión total fue de $650 millones, de los cuales $234 millones fueron aportados por el Ministerio de Educación provincial. También se sumaron los aportes del Municipio, del Club de Leones y de la Fundación Internacional de Clubes de Leones, además de donaciones y colaboraciones de la comunidad.
La institución, fundada en 1974, brinda acompañamiento a 121 alumnos sordos, hipoacúsicos y con dificultades en el lenguaje, a través de un equipo integrado por 16 docentes, 5 celadores, 2 intérpretes de lengua de señas, un administrador de red y un equipo de orientación.



Cornejo remarcó que, pese al contexto económico, Mendoza continúa invirtiendo en infraestructura escolar. “Hoy estamos construyendo 10 escuelas y tenemos 30 proyectos en marcha. La educación sigue siendo el camino más sólido hacia la igualdad de oportunidades”, afirmó, y agradeció especialmente al Club de Leones de San Rafael por su compromiso financiero y humano en la concreción de la obra.
El ministro de Educación, Cultura, Infancias y Dirección General de Escuelas, Tadeo García Zalazar, también resaltó el valor del trabajo colaborativo. “Una comunidad educativa es quien tiene proyectos colectivos y pone a la educación en el centro de esos proyectos. Detrás de esta obra hubo muchas personas que donaron tiempo, trabajo y servicios para alcanzar un objetivo común”, expresó.
Por su parte, el intendente de San Rafael, Omar Félix, celebró la concreción del nuevo edificio y subrayó su significado social. “No es un hecho menor que se inaugure una escuela. Es fundamental que quienes necesitan del acompañamiento solidario de la comunidad y de la presencia del Estado cuenten con las mismas oportunidades para incluirse plenamente en una sociedad que los necesita y se enriquece con sus capacidades”, sostuvo.
Finalmente, el representante del Club de Leones, Luciano Gulbi, recordó los inicios del proyecto y destacó que “no es una escuela más, sino el resultado de un verdadero trabajo en equipo”. Agradeció al Gobierno provincial, a la DGE, al Municipio y a todas las instituciones involucradas, y celebró que “el esfuerzo conjunto haya hecho posible el brillo en los ojos de los niños que pronto aprenderán en este nuevo edificio”.
La nueva sede se erige así como un modelo de inclusión, gestión participativa y compromiso comunitario, demostrando que cuando el Estado y la sociedad civil trabajan unidos, la educación se convierte en una herramienta real de igualdad y futuro.




