El Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza difundió una serie de recomendaciones destinadas a la población frente al complejo escenario climático vinculado con el fenómeno del Súper Niño y pidió reforzar las medidas de prevención dentro y fuera de los hogares.
Las pautas apuntaron a disminuir el riesgo de infecciones y enfermedades relacionadas con el período de humedad extrema y los anegamientos que se registraron en diferentes sectores del territorio provincial.
Los especialistas señalaron que estas condiciones climáticas favorecieron la aparición y proliferación de hongos, ácaros, bacterias y mosquitos. Ante este panorama, remarcaron la importancia de adoptar distintos recaudos para reducir su impacto sobre la salud de la población.
Riesgos, infecciones y enfermedades frecuentes
La persistencia de la humedad y la presencia de agua estancada generaron condiciones propicias para la aparición o el agravamiento de diferentes cuadros clínicos.
Entre ellos se encontraron las enfermedades respiratorias y las alergias. El exceso de humedad ambiental favoreció la dispersión de esporas de moho y la multiplicación de ácaros del polvo, situación que incrementó las posibilidades de sufrir crisis de asma, rinitis, sinusitis alérgica y afecciones pulmonares como la bronquitis.
Otro de los riesgos estuvo relacionado con las infecciones bacterianas y parasitarias por contacto directo. Ingresar a sectores anegados o entrar en contacto con agua estancada sin la protección correspondiente pudo exponer a las personas a bacterias peligrosas.
En este punto, las autoridades sanitarias pusieron especial atención sobre la leptospirosis, enfermedad que puede transmitirse mediante la orina de roedores presente en aguas inundadas. También advirtieron sobre infecciones de la piel, como celulitis cutánea o dermatitis, que pueden producirse cuando el agua contaminada entra en contacto con heridas o raspaduras.
La acumulación de agua también representó un factor de riesgo para las enfermedades transmitidas por mosquitos, debido a que los recipientes y reservorios con agua estancada constituyeron lugares favorables para la reproducción del Aedes aegypti. La permanencia de estos criaderos elevó el peligro de circulación de enfermedades como dengue, zika y chikunguña.
A su vez, las inundaciones pudieron afectar las redes de provisión de agua o los reservorios domiciliarios y aumentar el riesgo de afecciones gastrointestinales. En esos casos, existió la posibilidad de transmisión de gastroenteritis bacterianas vinculadas con microorganismos como E. coli y salmonella, además del virus de la hepatitis A.
Las condiciones de humedad extrema también pudieron ocasionar trastornos relacionados con el calor y dolores crónicos. Los elevados niveles de humedad dificultaron la evaporación del sudor y aumentaron el riesgo de agotamiento por calor. Al mismo tiempo, estas condiciones pudieron intensificar los dolores en pacientes con problemas articulares crónicos, como reuma y artrosis.

Recomendaciones para el interior de las viviendas
Para reducir estos riesgos, el Ministerio de Salud y Deportes pidió adoptar una serie de medidas preventivas, comenzando por el control de la humedad y del moho dentro de los hogares.
En materia de ventilación, recomendó abrir las ventanas durante los momentos de menor humedad del día, particularmente después de cocinar o bañarse.
También aconsejó mantener la humedad interior por debajo del 60 % mediante deshumidificadores o equipos de aire acondicionado en modo seco, en aquellos hogares que dispusieran de estos dispositivos. Además, destacó la necesidad de limpiar frecuentemente los filtros de los equipos.
Respecto de las superficies afectadas por el moho, recomendó desinfectar paredes y rincones que presentaran manchas mediante una preparación de una taza de lavandina por cada balde de agua.
En cuanto al manejo de la ropa, aconsejó evitar el secado de prendas textiles dentro de las habitaciones habitadas, debido a que esa práctica puede contribuir a incrementar la humedad ambiental.
Prevención de mosquitos y contacto con agua estancada
Para los espacios exteriores, la cartera sanitaria remarcó la importancia del descacharrado. La medida consistió en vaciar, dar vuelta, tapar o directamente eliminar cualquier objeto o recipiente capaz de acumular agua, como baldes, cubiertas, floreros y canaletas.
Además, recomendó utilizar botas de goma y guantes impermeables cuando resultara estrictamente necesario limpiar sectores anegados o entrar en contacto con barro y agua estancada.
Otra de las medidas fundamentales fue el uso de repelente contra mosquitos. Salud aconsejó aplicarlo de manera continua y de acuerdo con las indicaciones incluidas en el envase, principalmente durante las primeras horas de la mañana y al atardecer.

Higiene personal y consumo de agua segura
Las recomendaciones también incluyeron distintas pautas relacionadas con la higiene y la seguridad de los alimentos y del agua.
El Ministerio indicó que las personas debían realizar un correcto lavado de manos con agua segura y jabón inmediatamente después de manipular objetos que hubieran permanecido expuestos a la intemperie o al agua proveniente de inundaciones.
También recomendó prestar especial atención al cuidado de la piel, secando cuidadosamente los pliegues del cuerpo, como las axilas y los espacios entre los dedos de los pies, después de bañarse. Además, aconsejó cambiarse inmediatamente la ropa que estuviera húmeda o transpirada.
En relación con el consumo de agua, las autoridades solicitaron utilizar exclusivamente agua potable. Si existieran dudas sobre su procedencia debido al anegamiento de pozos u otras fuentes, indicaron hervirla durante tres minutos o colocar dos gotas de lavandina por cada litro de agua antes de consumirla.
Finalmente, desde la cartera sanitaria recomendaron prestar atención a posibles síntomas compatibles con las enfermedades asociadas a estas condiciones climáticas.
Ante la aparición de fiebre alta, dolores musculares intensos, síntomas respiratorios agudos, erupciones cutáneas o cuadros de diarrea, aconsejaron no automedicarse y concurrir inmediatamente al centro de salud u hospital más cercano para recibir atención profesional.





