Un pichiciego menor fue rescatado y posteriormente liberado en un entorno natural apropiado en el departamento de San Martín en Mendoza, luego de que una familia lo encontrara accidentalmente durante trabajos de excavación en el patio de su vivienda.
El hallazgo se produjo mientras los residentes realizaban tareas en el terreno de la propiedad. Al advertir la presencia del pequeño animal y ante el riesgo de provocarle alguna lesión durante los trabajos, los integrantes de la familia resolvieron suspender las excavaciones y comunicarse con el 911 para solicitar asistencia.
A partir del aviso, efectivos de la Policía Rural de la Zona Este se trasladaron hasta el domicilio para intervenir en el procedimiento. La actuación contó con el acompañamiento técnico del Departamento de Fauna, dependiente de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente.
Una vez en el lugar, se realizó una primera evaluación del ejemplar, que permitió comprobar que presentaba buenas condiciones generales de salud. Con esa información, los equipos coordinaron su traslado y posterior liberación en un ambiente considerado adecuado para que pudiera continuar desarrollándose en condiciones naturales.
El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, resaltó el papel que cumplió la familia y la importancia de que los ciudadanos colaboraran con los organismos encargados de proteger la fauna silvestre.
En ese sentido, valoró que los vecinos hubieran detenido las tareas de excavación y comunicado inmediatamente la situación a las autoridades. Según explicó, esa conducta permitió que el animal recibiera la atención correspondiente y pudiera regresar a un espacio apropiado para su supervivencia.
Por su parte, el jefe del Departamento de Fauna, Adrián Gorrindo, brindó recomendaciones sobre cómo actuar cuando se encuentra un ejemplar silvestre en una zona habitada. Remarcó que resulta fundamental no manipular a estos animales, ya que una intervención inadecuada puede representar un peligro tanto para ellos como para las personas.
Gorrindo explicó que el pichiciego tiene características particulares y desarrolla sus actividades principalmente bajo tierra, por lo que su manipulación debe quedar exclusivamente a cargo de personal especializado. También aconsejó no intentar capturarlo ni trasladarlo por medios propios, mantener a las mascotas alejadas y comunicarse con las autoridades para que los profesionales puedan evaluar cada caso.

El pichiciego menor, un habitante particular de los ambientes áridos
El pichiciego menor (Chlamyphorus truncatus) es reconocido como el armadillo más pequeño del mundo. Entre sus características distintivas se encuentran su caparazón de tonalidad rosada, el pelaje blanquecino y una forma de vida estrechamente vinculada con los ambientes subterráneos.
Se trata de una especie que pasa buena parte de su existencia debajo de la superficie, donde construye galerías para desplazarse y desarrollar sus actividades. Sus particularidades biológicas lo convierten en uno de los animales más singulares de la fauna silvestre argentina.
Además de sus características físicas y comportamentales, cumple un papel relevante en el funcionamiento de los ecosistemas áridos. Su dieta está compuesta principalmente por hormigas y otros pequeños invertebrados, por lo que participa de las relaciones naturales que mantienen el equilibrio de estos ambientes.
A su vez, las excavaciones que realiza para desplazarse y refugiarse contribuyen a la aireación del suelo, una función que también forma parte de su aporte al ecosistema.
En la provincia de Mendoza, el pichiciego menor cuenta con una protección especial: fue declarado Monumento Natural Provincial. Esta distinción reconoce su importancia dentro del patrimonio natural mendocino y establece la necesidad de preservar tanto a los ejemplares como a los espacios naturales donde se desarrolla la especie.

Cómo actuar si se encuentra un animal silvestre en una vivienda
Desde el Ministerio de Energía y Ambiente recordaron que es necesario tomar determinadas precauciones cuando aparece un animal silvestre dentro de una propiedad o en cualquier otro espacio habitado.
La primera recomendación consiste en mantener una distancia prudente y evitar tocar al ejemplar o intentar atraparlo. También es importante impedir que perros y gatos se acerquen, ya que podrían lastimarlo o generar una situación de riesgo.
Otra de las medidas aconsejadas es proteger el lugar donde se produjo el hallazgo y comunicarse con las autoridades. De esa manera, los equipos especializados podrán evaluar las condiciones del animal y establecer cuál es el procedimiento más conveniente para su resguardo.
En caso de encontrar un pichiciego menor o cualquier otro integrante de la fauna silvestre de Mendoza, los vecinos pueden solicitar asistencia a través del 911.
También está disponible el contacto directo con el Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza, mediante el teléfono 261 7503417, de lunes a viernes, entre las 8 y las 13.
Además, se pueden realizar consultas o comunicar hallazgos a través del correo electrónico fauna-drnr@mendoza.gov.ar.
El rescate realizado en San Martín volvió a poner en evidencia la importancia de la participación ciudadana en la conservación de las especies silvestres. En este caso, la decisión de una familia de detener una excavación y pedir ayuda permitió que un ejemplar de una especie protegida fuera asistido y regresara a un ambiente adecuado para su supervivencia.





