ProMendoza desarrolló una misión comercial en Brasil para impulsar la presencia de los vinos mendocinos en uno de los mercados estratégicos para la industria vitivinícola argentina. La agenda incluyó actividades de promoción en Río de Janeiro y la participación en ProWine São Paulo, un encuentro internacional que reunió a representantes del sector y empresas interesadas en ampliar sus negocios.
La iniciativa tuvo como principales objetivos posicionar a Mendoza como un origen vitivinícola de referencia para los consumidores brasileños, consolidar las relaciones comerciales existentes y abrir nuevas oportunidades para las bodegas de la provincia.
Como parte de la propuesta, ProMendoza convocó a ocho bodegas mendocinas que participaron dentro del pabellón argentino organizado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI). La presencia conjunta buscó ampliar la visibilidad de los vinos locales y facilitar el contacto con potenciales compradores del mercado brasileño.
La misión estuvo encabezada por Patricia Giménez, titular de ProMendoza, quien destacó el trabajo de vinculación desarrollado durante las distintas actividades. Según explicó, la delegación preparó una agenda de encuentros con referentes del negocio vitivinícola en Brasil.


Giménez señaló que la primera parte de la gira se realizó en Río de Janeiro, donde organizaron una degustación destinada a importadores con el acompañamiento del Consulado Argentino en esa ciudad. La actividad convocó a más de 60 representantes del sector y permitió que las bodegas presentaran sus etiquetas y mantuvieran reuniones comerciales bajo la modalidad B2B, orientada al intercambio entre empresas.
Posteriormente, la delegación acompañó a las firmas mendocinas en São Paulo, durante ProWine. La funcionaria realizó un balance favorable de la participación y remarcó el lugar que ocupaban los vinos argentinos entre los consumidores brasileños. También destacó la importancia de continuar trabajando para fortalecer la relación comercial entre ambos mercados.
Por su parte, Javier Rojas, responsable del área de Vinos de ProMendoza, explicó que ProWine representaba una oportunidad para conectar a importadores con bodegas argentinas interesadas en ingresar al mercado brasileño.
El funcionario también describió una característica de la feria: numerosos importadores disponían de espacios propios en los que concentraban etiquetas de bodegas procedentes de distintos orígenes. Frente a esa dinámica, ProMendoza avanzó con un relevamiento para identificar a las empresas presentes junto a esos distribuidores e invitarlas a establecer contactos con los nuevos proyectos comerciales impulsados desde Mendoza.
Las bodegas destacaron los contactos y las oportunidades comerciales
Entre las empresas participantes se encontró Ladera de los Andes. Su representante, Pablo Perelló, destacó que se trató de la primera participación de la firma en la feria y calificó como muy positivo el resultado de la experiencia.


El empresario indicó que mantuvieron numerosas reuniones y establecieron contactos de valor para el desarrollo de sus negocios. Además de avanzar en nuevos vínculos comerciales, pudieron reencontrarse con clientes y referentes de la industria. Según sostuvo, la feria les permitió reforzar su presencia y explorar oportunidades en un mercado considerado estratégico para la bodega.
Leandro Azin, titular de Viñedos del Sur, también valoró los resultados de la misión. El empresario afirmó que encontró distribuidores interesados en sus productos y generó contactos que difícilmente habría conseguido desde Mendoza.
Azin destacó que la posibilidad de reunirse con numerosos clientes en un mismo espacio facilitaba el avance de las negociaciones. En un mercado competitivo como el brasileño, consideró fundamental mantener una presencia activa, construir relaciones comerciales y conocer nuevos distribuidores que pudieran ampliar los canales de venta.
Desde Fecovita, su director de Exportaciones, Andrés Salomón, puso el foco en la importancia de Brasil para la industria vitivinícola argentina y para la propia empresa.
El directivo señaló que el mercado brasileño ocupaba un lugar relevante para Fecovita y definió a la feria como una instancia clave para el vino argentino. También destacó la afluencia de compradores y las expectativas de concretar nuevos negocios.


Para Salomón, uno de los principales aportes de este tipo de encuentros consistía en fortalecer la relación entre las bodegas y los importadores. Ese vínculo resultaba central para ampliar la presencia de las marcas y sostener su crecimiento. Además, remarcó que las ferias internacionales no se limitaban a la presentación de productos, sino que también permitían construir relaciones comerciales a largo plazo.
Río de Janeiro abrió la agenda comercial de ProMendoza
La misión comenzó el 5 de octubre con una degustación profesional en el Consulado General de la República Argentina en Río de Janeiro. La actividad estuvo dirigida exclusivamente a actores relevantes del mercado brasileño y funcionó como primera instancia de promoción de los vinos mendocinos.
El encuentro se organizó bajo las modalidades B2B y networking, con la participación de más de 60 referentes de la industria. Entre los asistentes se encontraron importadores, distribuidores, sommeliers, periodistas especializados y representantes del canal gastronómico de Río de Janeiro.
Durante la jornada, las bodegas presentaron sus etiquetas en un formato que favoreció el intercambio directo con potenciales compradores. La dinámica permitió dar a conocer los productos, establecer contactos y promover reuniones comerciales que luego tuvieron continuidad durante ProWine São Paulo.
Las ocho empresas mendocinas que formaron parte de esta etapa de la misión fueron Clop Wines, Viñedos del Sur, Jorge Rubio, Domiciano de Barrancas, Ladera de los Andes, Baudrón, Kineta y Mi Terruño Winery & Vineyards.
De esta manera, ProMendoza articuló actividades de promoción y vinculación empresarial en dos ciudades brasileñas con el objetivo de ampliar las oportunidades para las bodegas de la provincia. La estrategia combinó la presentación directa de los vinos con reuniones entre empresas y la búsqueda de nuevos distribuidores, en un mercado donde la construcción de relaciones comerciales resultaba clave para impulsar las exportaciones vitivinícolas mendocinas.





