La construcción del nuevo puente que conectará Luján de Cuyo con Perdriel avanzó de acuerdo con los plazos previstos y alcanzó un punto clave: la estructura ya había atravesado todo el ancho del río Mendoza y llegado a la orilla sur. La obra, ubicada sobre la Ruta Provincial 15 y el carril San Martín, se encontraba cerca de completar los 278 metros de extensión que tendrá el nuevo paso.
El proyecto resultó de especial importancia para una zona densamente poblada y con un elevado nivel de circulación vehicular. Una vez habilitado, el nuevo puente permitirá el tránsito de colectivos y vehículos de carga, una posibilidad que no ofrece la estructura actualmente utilizada en ese sector.


La nueva construcción contará con 16 metros de ancho y una calzada de doble mano, configurada como 1+1. También tendrá sectores de banquina, defensas laterales tipo New Jersey, iluminación LED, demarcación horizontal y cartelería vertical.
En cuanto al avance de los trabajos, la obra ya contaba con el 80% del tablero y de la losa construidos. Sobre esa superficie se colocará posteriormente una capa asfáltica de cinco centímetros de espesor, que conformará la superficie de circulación para los vehículos una vez que el puente quede habilitado.


El titular de Vialidad Mendoza, Osvaldo Romagnoli, destacó que los trabajos habían alcanzado una etapa importante, con distintos sectores de la obra en diferentes niveles de ejecución.
“Estamos en una etapa importante de la obra, donde hay partes cuasi terminadas, partes en plena ejecución y otras en fase de montaje. Ya tenemos la mayor parte de la losa del puente terminada, sobre la que luego irá la carpeta asfáltica”, explicó.


Romagnoli también señaló que la estructura fue diseñada con un sistema de absorción sísmica tanto en el plano de circulación como en el plano vertical, una característica contemplada para las condiciones de Mendoza.
De todos modos, el avance de la estructura sobre el río Mendoza no significaba que la habilitación estuviera próxima. El cronograma de obra ya contemplaba que, una vez terminada la construcción sobre el curso de agua, comenzaría una nueva etapa vinculada con los accesos.

En ese siguiente tramo se ejecutarán los empalmes del nuevo puente con el carril San Martín, hacia el norte, y con la Ruta Provincial 15, hacia el sur. Estos trabajos resultarán necesarios para completar la conexión vial y permitir posteriormente la puesta en funcionamiento de la nueva infraestructura.
El nuevo puente reemplazará al paso actualmente utilizado en ese sector, una estructura que se encontraba operativa para el tránsito desde hacía 128 años. El puente vigente había sido inaugurado en 1898 y formaba parte de la historia vial de la zona.

De acuerdo con los antecedentes de la obra, aquella estructura fue el tercer puente construido en la Argentina. Una vez que el nuevo puente quede definitivamente habilitado, el antiguo paso dejará de cumplir funciones para el tránsito vehicular y será destinado exclusivamente a peatones y ciclistas.
Así, la obra del nuevo puente Luján-Perdriel avanzó sobre uno de los puntos centrales del proyecto: el cruce completo del río Mendoza. Con el tablero y la losa ya ejecutados en gran parte, los trabajos continuarán con las tareas restantes de la estructura y posteriormente con la conexión de los accesos, antes de que el nuevo paso pueda quedar habilitado para el tránsito.





