El inicio del 2026 dejó un fuerte impacto en el sistema público de salud de Mendoza. Durante las celebraciones de Año Nuevo, la provincia registró más de 2.000 atenciones en guardias hospitalarias y centros de salud, consolidando a esta fecha como el período de mayor demanda asistencial dentro del calendario festivo.
Según informó el Ministerio de Salud, entre el 31 de diciembre y el 1 de enero se asistió a aproximadamente 2.100 personas en todo el territorio provincial. De ese total, 1.987 atenciones se realizaron en guardias de hospitales y centros de salud, mientras que el Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) intervino en 97 casos.
El Hospital Humberto Notti fue uno de los principales efectores que recibió pacientes durante estas jornadas, en el marco de un operativo integral que incluyó el refuerzo de guardias, ambulancias y personal sanitario, además de la articulación permanente con las fuerzas de seguridad y el Centro Estratégico de Operaciones.
Desde la cartera sanitaria señalaron que la cantidad de personas atendidas prácticamente duplicó los registros de Navidad, confirmando que Año Nuevo representa el pico más alto de exigencia para el sistema de salud público.
Principales motivos de atención
El análisis de los diagnósticos permitió identificar los eventos que más incidieron en la demanda asistencial:
- Accidentes de tránsito: 61 casos.
- Lesiones por pirotecnia: 12 casos.
- Intoxicaciones por alcohol y sustancias: 23 casos.
- Violencia y agresiones (arma blanca y de fuego): 20 casos.
- Intentos de autoeliminación: 8 casos.
En comparación con los días 24 y 25 de diciembre, los siniestros viales mostraron un incremento significativo, pasando de 43 a 61 casos, y continúan siendo una de las principales causas de consulta durante las fiestas de fin de año.
Las intoxicaciones, tanto alcohólicas como por consumo de otras sustancias, casi duplicaron los registros de Navidad, convirtiéndose en otro foco relevante de atención sanitaria. En tanto, las agresiones mantuvieron una presencia constante en la demanda, mientras que las lesiones por pirotecnia se mantuvieron en niveles moderados, pese a las restricciones vigentes en la provincia.
Un registro clave para la prevención
Desde el Ministerio de Salud destacaron que estos datos pudieron ser consolidados gracias a la implementación, por primera vez, de un registro formal, sistematizado y georreferenciado de los incidentes sanitarios ocurridos durante las fiestas.
Este nuevo esquema de información permite trabajar con evidencia real, elaborar mapas de calor, identificar zonas críticas y reconocer los tipos de eventos más frecuentes. De este modo, la provincia podrá planificar políticas públicas de prevención más precisas y eficaces, orientadas a reducir riesgos y fortalecer la respuesta del sistema de salud en futuras celebraciones.
Las autoridades sanitarias remarcaron la importancia de la responsabilidad individual y colectiva durante los festejos, especialmente en lo vinculado al consumo de alcohol, la conducción responsable y el uso de pirotecnia, con el objetivo de disminuir la presión sobre un sistema que, una vez más, respondió ante una demanda extraordinaria.




