La política implementada por Mendoza para cobrar las prestaciones programadas a extranjeros no residentes generó una fuerte reducción del denominado turismo sanitario. Según datos difundidos por el Gobierno provincial, la medida permitió disminuir en un 90% este tipo de atenciones y recuperar alrededor de $200 millones que anteriormente eran afrontados con recursos públicos.
Desde la Provincia remarcaron que la decisión no modificó el criterio de atención frente a situaciones de emergencia. Ante un peligro de vida o una urgencia, cualquier persona recibe asistencia de manera inmediata en el sistema público de salud.
El cambio estuvo orientado específicamente a las prestaciones programadas para personas extranjeras que no tienen residencia en Mendoza. De esta manera, la Provincia dejó de financiar con recursos públicos tratamientos que corresponden a pacientes que no tributan en el territorio mendocino.
Una política de fortalecimiento de la salud pública
La medida forma parte de una estrategia más amplia destinada a fortalecer el financiamiento del sistema sanitario provincial. En ese marco, a través del Reforsal, los hospitales también recuperan los costos correspondientes a la atención de pacientes que cuentan con obra social o cobertura de medicina prepaga.
Para que ese mecanismo pueda funcionar correctamente, desde el Gobierno provincial remarcaron la importancia de que quienes concurren a un hospital o centro de salud público informen si cuentan con obra social o prepaga.
Ese dato permite gestionar el recupero de los costos de las prestaciones y posibilita que esos recursos vuelvan a destinarse al sistema sanitario. La intención es que la atención brindada pueda ser financiada por la cobertura correspondiente cuando el paciente dispone de ella, en lugar de que todo el costo recaiga sobre el presupuesto provincial.
Fuentes del Ministerio de Salud señalaron que la prioridad frente a una emergencia continúa siendo la atención de la persona. En ese sentido, explicaron que ante una situación urgente el objetivo es garantizar que el paciente reciba la asistencia necesaria, independientemente de su condición.
Al mismo tiempo, el criterio establecido por Mendoza plantea que los extranjeros que no residen en la provincia deben hacerse cargo de los costos vinculados con las prestaciones programadas.

Mendoza recuperó $200 millones
Uno de los principales resultados señalados por la Provincia fue el recupero de aproximadamente $200 millones. Ese monto representa una reducción del gasto que anteriormente debía asumir directamente el Estado mendocino para afrontar esas atenciones.
Para el sistema público, preservar esos recursos constituye una herramienta para sostener la prestación cotidiana de los servicios de salud. El presupuesto debe permitir atender desde una consulta médica hasta una internación, además de responder ante situaciones que requieren atención inmediata.
El objetivo planteado por el Gobierno provincial es mantener los hospitales abiertos y con capacidad de respuesta, evitando que el financiamiento de prestaciones programadas termine afectando los recursos disponibles para la población mendocina.
La reducción del 90% en el turismo sanitario, en ese contexto, fue presentada como uno de los resultados de una política que busca ordenar el uso de los fondos públicos y garantizar que los recursos destinados a la salud sean utilizados de manera eficiente.
El mensaje del ministro Rodolfo Montero
El ministro de Salud, Rodolfo Montero, defendió la política implementada y puso el foco en la necesidad de administrar los recursos públicos con criterios de eficiencia y seguimiento.
Para el funcionario, la gestión responsable del presupuesto resulta fundamental para sostener un sistema sanitario que pretende conservar su carácter universal. En esa línea, sostuvo que cada recurso que no se recupera o que se administra de manera incorrecta termina teniendo un impacto sobre la capacidad de respuesta del Estado frente a las necesidades de la población.
Montero planteó que un Estado eficiente debe proteger la sustentabilidad del sistema sanitario y, al mismo tiempo, garantizar que los hospitales continúen disponibles para quienes necesitan atención.
La Provincia sostuvo así que la política aplicada no modificó la premisa de brindar asistencia ante una emergencia, sino que apuntó a diferenciar esa obligación de las prestaciones programadas para extranjeros que no residen en Mendoza.
El enfoque oficial quedó resumido en la idea de preservar los recursos destinados a la salud pública para garantizar que las puertas de los hospitales permanezcan abiertas y que el sistema pueda responder a las necesidades de la población todos los días.





