El Gobierno de Mendoza, mediante la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente y en articulación con la Dirección de Planificación del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, puso en marcha trabajos de recauce y acondicionamiento sobre el cauce aluvional de San Isidro.
La intervención tiene como finalidad encauzar los escurrimientos y disminuir las posibilidades de desborde, procurando que el agua sea conducida hacia sectores donde una eventual crecida genere el menor impacto posible sobre las viviendas próximas al cauce.
Las obras se concentran en el área donde se encuentran los barrios Quintas de San Isidro, Balcones de Cerro Arco y Nuevas Quintas. Los tres sectores están distribuidos entre los departamentos de Capital y Las Heras y, según las estimaciones oficiales, en conjunto reúnen entre 450 y 600 familias.



Para ejecutar las tareas se utiliza maquinaria pesada, con la que se busca establecer un recorrido preferencial para el agua, ordenar el cauce y fortalecer una estructura de desvío que ya existe en el lugar. Los trabajos avanzan desde aguas abajo hacia aguas arriba e incluyen el acondicionamiento de los puntos considerados necesarios para favorecer el comportamiento del escurrimiento frente a eventuales crecidas.
El director de Hidráulica, Pablo Rodríguez, explicó que las tareas forman parte de los preparativos ante la proximidad de la temporada de tormentas. En ese contexto, señaló que se aguardan precipitaciones de mayor intensidad y frecuencia, asociadas a las condiciones meteorológicas previstas por la presencia del fenómeno de El Niño.
“Estamos haciendo un trabajo de recauce y acondicionamiento del arroyo de San Isidro, esperando la época de las tormentas en un contexto de fenómeno de El Niño, con condiciones meteorológicas que esperamos que se traduzcan en tormentas de mayor magnitud y mayor recurrencia”, señaló Rodríguez.



El funcionario precisó que uno de los objetivos centrales de la maquinaria es establecer una vía de circulación determinada para el agua y evitar que los escurrimientos se extiendan sin control hacia las áreas donde se encuentran las viviendas.
“Estamos reencauzando y generando un camino único para que el agua baje por donde nosotros indicamos y no por donde puede tener alguna afectación con las casas”, sostuvo.


Rodríguez también señaló que la intervención incluye el refuerzo de una obra de desvío que ya se encontraba construida. De acuerdo con su explicación, los relevamientos topográficos efectuados por los equipos técnicos permitieron advertir diferencias en cuanto a la ubicación y configuración de esa estructura respecto de los parámetros necesarios para garantizar su funcionamiento.
“Nosotros venimos igual y estamos haciendo estos trabajos”, remarcó el director de Hidráulica, al referirse a la intervención provincial frente a una problemática que, según indicó, se mantiene desde hace más de tres décadas y demanda soluciones de fondo.
Una intervención de emergencia y la necesidad de estudios hidráulicos
El director de Planificación del Ministerio de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Matías Dalla Torre, explicó que el área presenta un elevado nivel de exposición al riesgo aluvional y condiciones de fragilidad ambiental.
Además, indicó que los barrios comprendidos dentro de la zona de intervención atraviesan una situación de informalidad urbanística, por lo que consideró necesario avanzar hacia un proceso de regularización.
“Tenemos aproximadamente entre 450 y 600 familias viviendo en toda esta zona, en los tres barrios: Quintas de San Isidro, Balcones de Cerro Arco y Nuevas Quintas. Son barrios informales que, de alguna manera, deben encarar un proceso de regularización”, señaló Dalla Torre.
El funcionario sostuvo que la falta de una planificación urbana integral, junto con la ausencia de calles consolidadas y de sistemas adecuados de desagües pluviales, aumenta la vulnerabilidad de estos sectores ante fenómenos meteorológicos de características extremas.
“Para asentarse en esta zona, que es de altísimo riesgo aluvial y de fragilidad ambiental, primero se requiere un estudio hidráulico que no fue presentado. Contamos con antecedentes donde los municipios, el Gobierno de la Provincia y las prestadoras de servicios advirtieron a los pobladores que no es una zona apta para este tipo de asentamientos sin los estudios previos”, afirmó.
En este sentido, Dalla Torre explicó que las obras que se están realizando permiten dar respuesta a la situación inmediata, aunque señaló que para alcanzar soluciones definitivas será necesario contar con una evaluación técnica integral de las condiciones hidráulicas del sector.
“Lo que está haciendo el Estado es rectificar el cauce para aliviar, de alguna manera, un posible desborde. Hay que encarar un estudio hidráulico y, a partir de ese estudio, determinar las acciones, los requerimientos o las actividades que puedan realizarse para evitar un desborde del cauce y que la gente no se encuentre en peligro”, agregó.
Coordinación entre la Provincia y los municipios
Debido a que el área donde se realizan las tareas se extiende sobre jurisdicciones correspondientes a Capital y Las Heras, los trabajos se llevan adelante con la participación y coordinación de ambos gobiernos municipales.
En ese marco, los organismos provinciales sostienen reuniones de trabajo destinadas a definir medidas y coordinar respuestas que permitan abordar tanto la emergencia inmediata como las cuestiones vinculadas con la planificación y el ordenamiento territorial de la zona.
El operativo comenzó hace una semana y, según las previsiones de los organismos oficiales, las tareas se extenderán durante aproximadamente diez días más. El plazo estará sujeto a las condiciones en las que puedan desarrollarse los trabajos y a la evolución de las intervenciones previstas.





