El presidente de Iscamen, José Orts, detalló que estas acciones permitieron generar una respuesta constructiva y una solución sostenible para el remanente de estos productos, donde el compromiso del sector productivo resultó sumamente valioso. Además, explicó que se trató de un acompañamiento concreto al productor, con herramientas, capacitación y soluciones prácticas para cumplir la normativa sin afectar la productividad.
El sistema de recuperación de envases vacíos impulsó distintas actividades, que abarcaron desde la recolección en campo hasta el reciclado, con el objetivo de otorgar un destino productivo a estos envases. La normativa estableció que los productores debían entregar los envases en los Centros de Almacenamiento Transitorio (CAT) instalados en la provincia. Mendoza contó también con una red de mini-CAT que funcionaron como puntos de recepción de envases vacíos de agroquímicos previamente triple lavados, ubicados cerca de los productores para facilitar la entrega de estos residuos.
Pasos del programa
Iscamen, mediante el trabajo territorial, repartió de manera gratuita bolsones a productores agrícolas de toda la provincia para que colocaran allí los envases previamente lavados e inutilizados. En esta etapa se realizó el triple lavado del envase, procedimiento que permitió su descontaminación para el procesamiento posterior.
Una vez que los bolsones fueron completados e identificados, los productores los entregaron en centros y minicentros de almacenamiento o los llevaron a las mismas casas expendedoras de agroquímicos donde habían adquirido el producto.
Al entregar envases ya descontaminados para su tratamiento, los productores no solo cumplieron con un requisito de las buenas prácticas agrícolas —susceptible de certificación—, sino también con lo establecido por el marco legal vigente.
Finalmente, Iscamen, a través de sus Centros de Almacenamiento Transitorio, compactó los envases para su posterior envío a la industria plástica, completando así el circuito de recuperación y reciclado.




