Estudiantes de 36 escuelas de Mendoza participaron del cierre del proyecto provincial “Así nos cuidamos: cuidados colectivos de salud mental en escuelas secundarias”, una propuesta que buscó generar conciencia sobre la importancia de la salud mental a partir de la participación de los adolescentes y la producción de contenidos audiovisuales.
El encuentro de cierre, muestra y premiación se realizó el jueves 29 de octubre y reunió a representantes de los establecimientos educativos que formaron parte de la iniciativa. La propuesta estuvo destinada a alumnos de tercer año y promovió la construcción de herramientas de cuidado colectivo dentro de las comunidades escolares.
La actividad fue organizada por la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud y Deportes, junto con la Dirección de Educación Secundaria de la Dirección General de Escuelas (DGE) y la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video de Mendoza.
Cada institución estuvo representada por diez estudiantes de tercer año y dos adultos responsables. También participaron facilitadores áulicos, integrantes de los Servicios de Orientación Escolar (SOE), equipos directivos y familiares de los alumnos.
La iniciativa alcanzó a casi 4.000 estudiantes, distribuidos en 128 aulas pertenecientes a 36 instituciones educativas de las cinco regiones sanitarias de Mendoza. A lo largo de varios meses, los adolescentes trabajaron sobre las situaciones que identificaron en sus propios entornos y elaboraron propuestas concretas para fortalecer los vínculos y promover el acompañamiento entre compañeros.
Entre los principales ejes abordados estuvieron la soledad, el acoso escolar o bullying y la necesidad de pertenecer a un grupo. A partir de esas experiencias, cada aula desarrolló una propuesta colectiva que posteriormente se transformó en una producción audiovisual.


Una jornada de reflexión y producciones audiovisuales
El encuentro comenzó con la recepción y acreditación de las delegaciones escolares. Posteriormente, se desarrolló la apertura institucional, que contó con palabras de bienvenida de representantes de las tres instituciones organizadoras.
Durante ese momento, Mariam Moscetta, coordinadora del Área de Prevención y Capacitación de la Dirección de Salud Mental y Consumos Problemáticos y responsable del proyecto, repasó las distintas etapas de la iniciativa y destacó el papel que tuvieron los estudiantes durante todo el proceso.
También se puso en valor el trabajo realizado durante los talleres de lenguaje cinematográfico, que estuvieron a cargo de alumnos de la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video y permitieron que los participantes incorporaran herramientas para contar sus experiencias mediante distintos formatos audiovisuales.
La muestra comenzó con la proyección en pantalla grande de los trabajos realizados por las escuelas. El material incluyó spots, publicaciones para redes sociales y cortometrajes de hasta cuatro minutos, elaborados por instituciones de gestión orientada, técnica y privada de distintos puntos de la provincia.
Las producciones se exhibieron durante más de dos horas, con una pausa intermedia. Estudiantes, docentes y autoridades acompañaron las presentaciones en un ambiente de respeto y reconocimiento por las propuestas que cada comunidad educativa había desarrollado.
Moscetta explicó que el proyecto estuvo dirigido a adolescentes de aproximadamente 15 años, un grupo considerado prioritario desde el punto de vista epidemiológico en materia de infancias y adolescencias.
En ese sentido, destacó el potencial del lenguaje audiovisual por su relación con las redes sociales y la familiaridad que los jóvenes tienen con esas herramientas.
“Trabajamos con estudiantes de 15 años, un grupo priorizado a nivel epidemiológico en infancias y adolescencias. Lo audiovisual tiene un atractivo especial por su vínculo con las redes sociales. Ellos conocen ese lenguaje y este proyecto les permite pasar de consumidores a productores de contenidos, reconociendo que la salud mental se construye en la convivencia diaria”, señaló.


El protagonismo de los adolescentes y el trabajo colectivo
Por su parte, Cecilia Páez, directora de Educación Secundaria de la DGE, destacó que los alumnos de tercer año fueron los principales protagonistas de la experiencia.
La funcionaria explicó que la propuesta surgió de la necesidad de abordar situaciones vinculadas con la salud mental que atraviesan cotidianamente las escuelas. También remarcó que el cuidado y la prevención son responsabilidades compartidas entre los adolescentes y los adultos.
“El corazón de este trabajo son los chicos de 3.er año”, expresó Páez, quien señaló que las problemáticas abordadas forman parte de una realidad presente en las instituciones educativas.
Además, hizo referencia a la importancia de integrar la reflexión y las emociones al momento de trabajar sobre estos temas. “Cuando uno reflexiona, tiene que juntar la mente y el corazón”, agregó.
La formación audiovisual también tuvo un componente de intercambio entre estudiantes de distintos niveles educativos. Desde la Escuela Regional Cuyo de Cine y Video participaron 40 alumnos avanzados de tercer y cuarto año, quienes se desempeñaron como capacitadores en aspectos técnicos, guion y montaje.
El rector de esa institución, Patricio Pina, valoró la experiencia y consideró que los adolescentes tuvieron la oportunidad de utilizar las herramientas cinematográficas para expresar sus vivencias y construir relatos en conjunto.
“Realmente han ganado la posibilidad de trabajar juntos con una pantalla que han utilizado para contarse, para narrar lo que les pasa”, manifestó.
Pina también hizo hincapié en el carácter colaborativo de la producción audiovisual y sostuvo que “lo audiovisual es una actividad colectiva: solos no se llega a ningún lado”.


Cuáles fueron las seis escuelas reconocidas
Después de la exhibición de los trabajos, los organizadores entregaron menciones y certificados a todas las instituciones educativas que participaron del proyecto.
Además, se anunciaron las seis producciones audiovisuales más destacadas y votadas durante la muestra. Los reconocimientos correspondieron a trabajos realizados por estudiantes de los siguientes establecimientos:
- Don Bosco.
- Ingeniero Florencio Bienvenido Casale.
- Ingeniero Ricardo Videla.
- Miguel Lauriente.
- Río Atuel.
- Profesora Amanda Fernández de Palermo.
De esta manera, las escuelas recibieron un reconocimiento por las propuestas elaboradas durante los meses de trabajo y por su participación en una iniciativa que buscó incorporar la salud mental como parte de la convivencia cotidiana.
El cierre estuvo marcado por los agradecimientos de los equipos organizadores y una fotografía institucional que reunió a las delegaciones escolares, estudiantes, facilitadores y autoridades que formaron parte de la jornada.
La experiencia dejó como eje principal la importancia de construir espacios de escucha, acompañamiento y participación dentro de las escuelas. El mensaje que atravesó todo el proyecto fue que la salud mental no es un camino que se recorre de manera individual, sino una construcción que requiere del compromiso de toda la comunidad.
Bajo esa perspectiva, “Así nos cuidamos” buscó transformar las experiencias de los adolescentes en herramientas de expresión y reflexión colectiva, con una premisa que sintetizó el espíritu de la iniciativa: pasar del “yo” al “nosotros” para fortalecer el cuidado entre todas y todos.





