Mendoza definió sus carreras prioritarias para 2026 con el objetivo de alinear la educación superior con el desarrollo provincial. En este marco, se establecieron tecnicaturas y profesorados estratégicos que buscan responder a las necesidades productivas y laborales actuales.
La Dirección General de Escuelas (DGE) oficializó la Resolución 1001, mediante la cual se determinan las carreras prioritarias para el ciclo lectivo 2026, consolidando una política educativa orientada a vincular la formación superior con las demandas reales del trabajo y el desarrollo productivo de la provincia.
La medida, publicada el martes pasado en el Boletín Oficial de la Provincia e impulsada a través de la Dirección de Educación Superior, define como estratégicas tanto carreras de formación docente como técnico-profesional. Esta definición surge a partir de datos obtenidos de sistemas provinciales y nacionales, además del diálogo con sectores productivos y organismos especializados.
En el ámbito de la formación docente, se priorizan los profesorados de Educación Primaria, Educación Especial, Inglés y Educación Secundaria en Matemática, Física y Química. Estas áreas fueron consideradas fundamentales para fortalecer los aprendizajes esenciales dentro del sistema educativo.
Respecto a la formación técnica, la resolución establece como prioritarias las tecnicaturas vinculadas a sectores estratégicos como petróleo y gas, minería, metalmecánica, recursos renovables y el área informática, especialmente en el subsector de software y servicios informáticos. También se incluyen aquellas carreras que estén alineadas a los planes de desarrollo regional.

La definición de estas carreras responde a un enfoque de planificación basado en evidencia, que integra información demográfica, matrícula, egresos y demanda laboral. Este análisis permite proyectar oportunidades concretas de inserción laboral para los futuros profesionales.
Desde el gobierno educativo provincial destacaron que la medida apunta a mejorar la planificación de la oferta académica. “Un Estado responsable debe orientar la formación hacia las áreas donde existen mayores oportunidades de desarrollo y empleo. Esta resolución permite ordenar la oferta educativa y acompañar a los estudiantes en decisiones estratégicas para su futuro”, señalaron.
Además, la normativa refuerza la importancia de la formación continua, priorizando trayectos vinculados a la enseñanza de la matemática, la lengua, la alfabetización inicial, las didácticas específicas y especializaciones en áreas como salud, minería, energías renovables y nuevas tecnologías aplicadas a la industria.
Con esta decisión, Mendoza avanza en la consolidación de un sistema de educación superior más dinámico, pertinente y conectado con las necesidades actuales, promoviendo no solo el acceso a la educación, sino también el derecho al trabajo y a la movilidad social.




