El Gobierno de Mendoza presentó el proyecto de Ley de Huella Balística, una iniciativa que apunta a fortalecer las herramientas tecnológicas y científicas utilizadas en la investigación de delitos. La propuesta fue impulsada por la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, y busca establecer un marco legal para el Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, inaugurado en febrero por el gobernador Alfredo Cornejo, además de regular la creación y funcionamiento de un Banco Provincial de Perfiles Balísticos.


La presentación contó con la participación de la vicegobernadora Hebe Casado; el presidente provisional del Senado, Martín Kerchner; el titular de la Cámara de Diputados, Andrés Lombardi; el subsecretario de Justicia, Juan Carlos Jaliff; la jefa de Policía Científica, Erica Bengolea; y la responsable del Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas, Silvana Girula.


El anuncio estuvo acompañado por resultados obtenidos desde la puesta en marcha de la nueva tecnología. El Sistema Integrado de Identificación Balística (IBIS) permitió registrar 111 coincidencias entre vainas servidas y, por primera vez en Mendoza, identificar seis correspondencias entre proyectiles.


Esta última posibilidad representa un avance respecto del mecanismo utilizado anteriormente, que se apoyaba en cotejos manuales realizados a partir de fotografías. Con el sistema IBIS se pueden ordenar y automatizar las comparaciones de las marcas particulares que dejan las armas tanto sobre las vainas como sobre los proyectiles, ampliando las posibilidades de establecer conexiones entre diferentes investigaciones.


“Antes el trabajo se hacía de una manera artesanal, manual, mirando fotografías y solamente de vainas. Ahora podemos analizar también el proyectil, y esto es muy importante porque antes no se podía hacer”, explicó Rus.


El laboratorio demandó una inversión provincial superior a 1,6 millones de dólares y dispone de equipamiento especializado para identificar las marcas producidas por las armas y compararlas con los registros incorporados al sistema. Esta tecnología permite a los investigadores encontrar posibles vínculos entre hechos ocurridos en distintos lugares y momentos, incluso cuando el arma utilizada todavía no fue encontrada.


De acuerdo con lo señalado por la ministra, los resultados alcanzados desde febrero representaron una “cinco veces más efectividad” en comparación con la obtenida durante los últimos diez años mediante el sistema manual, pese a que la nueva plataforma trabaja con una base de muestras considerablemente más reciente.
La presentación del proyecto también representa el cumplimiento de uno de los compromisos legislativos que Rus había anunciado el 2 de julio, cuando dio a conocer un paquete de reformas destinado a acompañar las inversiones tecnológicas y la profesionalización de la Policía con nuevas herramientas normativas para fortalecer la seguridad en Mendoza.
Los primeros resultados de IBIS y su aporte a las investigaciones
Las coincidencias encontradas mediante el sistema IBIS ya permitieron profundizar el estudio de evidencias balísticas obtenidas en distintos procedimientos policiales y causas judiciales.
Las marcas particulares que cada arma deja sobre vainas y proyectiles hacen posible establecer relaciones entre diferentes expedientes y detectar conexiones que podían resultar más complejas de encontrar mediante el método de cotejo utilizado anteriormente.
“Esto nos permite relacionar hechos y reconstruir una trayectoria delictiva de las bandas”, señaló Rus.
La ministra explicó que esta información no solamente sirve para determinar si una misma arma pudo haber sido utilizada en distintos delitos. También permite avanzar sobre una cuestión más amplia: conocer cómo se desplazan las armas empleadas por organizaciones delictivas, qué municiones utilizan y cuáles podrían ser sus puntos de abastecimiento.
Entre las investigaciones que ya presentaron vinculaciones aparecen casos de homicidios, tentativas de homicidio, lesiones con armas de fuego, ataques contra viviendas y robos agravados.
En determinadas investigaciones, el sistema consiguió relacionar hasta cuatro hechos delictivos diferentes mediante evidencias balísticas coincidentes. En otros casos, fue posible conectar elementos encontrados en distintas escenas con armas que posteriormente fueron localizadas y secuestradas por efectivos policiales.
La posibilidad de comparar proyectiles constituye, además, una nueva herramienta para la investigación criminal en la provincia. Hasta el momento, Mendoza obtuvo seis coincidencias de este tipo mediante el sistema, ampliando el conjunto de evidencias que pueden analizarse para encontrar posibles relaciones entre distintas causas.
“Lo importante es ir al fondo del problema, saber cómo se distribuyen estas armas, cómo las adquieren y quién les provee las municiones”, afirmó la ministra.
Los resultados obtenidos abrieron nuevas líneas de investigación y permitieron extender el análisis más allá de cada episodio delictivo considerado de manera individual.
De todos modos, las coincidencias obtenidas mediante el análisis balístico constituyen información técnico-científica que debe complementarse con las demás pruebas reunidas en cada investigación. Por sí solas, estas coincidencias no determinan la identidad de los responsables de un delito.
El proyecto crea un Banco Provincial de Perfiles Balísticos
Uno de los principales componentes de la iniciativa es la creación del Banco Provincial de Perfiles Balísticos, que tendrá como finalidad reunir, ordenar y conservar digitalmente la información obtenida mediante el análisis de proyectiles, vainas servidas y muestras provenientes de armas de fuego.
El proyecto propone, además, reconocer al Laboratorio Provincial de Huellas Balísticas como un organismo técnico-científico especializado que funcionará bajo la órbita del Ministerio de Seguridad y Justicia, a través de la Jefatura de Policía Científica, dependiente de la Dirección General de Investigaciones.
El funcionamiento del nuevo banco seguirá una lógica semejante a la de los bancos de perfiles genéticos: conformar una base provincial donde puedan almacenarse perfiles, sumar nuevos registros y realizar comparaciones sistemáticas para encontrar coincidencias.
En este caso, la base estará integrada por perfiles balísticos obtenidos de armas de fuego y de las evidencias vinculadas con ellas. La herramienta no estaba contemplada en la legislación anterior que el proyecto pretende sustituir.
“De toda esa evidencia, este laboratorio permite hacer cotejos y comparaciones, como el laboratorio de genética. Estas coincidencias emulan el trabajo que hacemos con genética”, explicó Rus.
A medida que se incorporen nuevos perfiles, la base de comparación podrá crecer. De este modo, una vaina o un proyectil encontrado en una escena delictiva, así como un arma secuestrada durante un procedimiento, podrán ser sometidos a análisis para determinar si presentan posibles vínculos con otros hechos investigados.
La iniciativa contempla incorporar perfiles correspondientes a armas secuestradas, incautadas, decomisadas, halladas o recuperadas, además de aquellas pertenecientes a la Policía de Mendoza y al Servicio Penitenciario Provincial.
También se contempla incluir las armas utilizadas por empresas de seguridad privada que se encuentren bajo control provincial, de acuerdo con las condiciones que determine la reglamentación.
En el caso de los legítimos usuarios civiles, el proyecto establece un mecanismo de incorporación voluntaria, sin alterar ni reemplazar las registraciones y autorizaciones que corresponden a la autoridad nacional competente.
La aplicación del sistema será progresiva e incluirá mecanismos de cooperación e intercambio de información con otros organismos. También se prevén protocolos destinados a garantizar la integridad, seguridad y trazabilidad de los registros.
Una tecnología que Mendoza ya utiliza y ahora busca asegurar por ley
El proyecto presentado por el Ministerio de Seguridad y Justicia apunta a darle continuidad institucional a una política que comenzó con la apertura del laboratorio y la incorporación del sistema IBIS.
“Este laboratorio que inauguramos en febrero lo queremos consolidar por ley. Queremos que tenga continuidad esta política de Estado de cortar el circuito ilegal de armas de la delincuencia”, sostuvo Rus.
El Banco Provincial permitirá conservar los perfiles obtenidos y compararlos de manera sistemática con los nuevos registros que se incorporen. De esta forma, se busca ampliar las posibilidades de detectar relaciones entre armas de fuego, evidencias balísticas y hechos delictivos, reducir los tiempos de análisis y aportar nuevas líneas de investigación a las causas judiciales.
La propuesta también establece procedimientos específicos para la recepción, procesamiento y resguardo de las muestras, respetando las normas de cadena de custodia y las competencias correspondientes al Ministerio Público Fiscal y a los organismos judiciales.
El desarrollo de esta herramienta contempla, además, la articulación con otros sistemas de identificación balística de alcance nacional e internacional.
Rus explicó que los equipos provinciales ya mantienen tareas conjuntas con fuerzas federales para avanzar en la vinculación de las bases de datos. Esta interoperabilidad permitirá ampliar la trazabilidad de armas relacionadas con delitos que puedan superar los límites de la jurisdicción mendocina.
De esta manera, la Ley de Huella Balística se suma a la agenda legislativa en materia de seguridad anunciada por Mercedes Rus en julio. El objetivo es otorgar respaldo normativo a las capacidades tecnológicas y científicas que Mendoza ya incorporó y que actualmente utiliza para fortalecer la investigación criminal.





