Lavalle fue escenario del puntapié inicial del calendario vendimial 2026 con la Bendición de los Frutos titulada “La mesa del vino compartido”. La ceremonia convocó a vecinos y autoridades en un encuentro que combinó tradición, arte y espiritualidad para agradecer la cosecha y dar la bienvenida a un nuevo ciclo productivo.





En el predio verde del Polideportivo Municipal, el acto comenzó con la llegada del gobernador Alfredo Cornejo, acompañado por representantes del Ejecutivo provincial, la Legislatura, municipios y organismos nacionales. La celebración marcó además un año especial: las nueve décadas de la máxima fiesta de los mendocinos.
Arte, comunidad y mensaje de paz
La propuesta artística puso en escena cuadros coreográficos contemporáneos y folclóricos, música original y escenas teatrales que resaltaron el valor de la familia, el trabajo rural y el arraigo a la tierra. Bajo la dirección general de Alicia Casares, el espectáculo buscó recuperar el sentido profundo del agradecimiento y la convivencia.
Las mesas familiares representadas sobre el escenario simbolizaron el encuentro alrededor del pan y el vino, destacando que compartir es el gesto que consolida la identidad mendocina. La puesta evocó también los desafíos que enfrenta la producción —tormentas, granizo y heladas— subrayando la resiliencia de quienes trabajan la vid.
Uno de los momentos más conmovedores fue la procesión de la Virgen de la Carrodilla, protectora de los viñedos, acompañada por cosechadores y agrupaciones gauchas, en un clima de profunda devoción popular.
Bendición ecuménica y gesto vendimial
La ceremonia incluyó una bendición ecuménica con la participación del Consejo Interreligioso de Mendoza, integrado por comunidades católicas, evangélicas, judías, islámicas, budistas, africanistas y representantes de pueblos originarios. Cada credo aportó su rito y oración, reafirmando el espíritu plural y comunitario de la Vendimia.
El momento simbólico continuó con las candidatas departamentales, junto a la Reina y la Virreina Nacional, elevando canastos con frutos de cada rincón de la provincia. El gesto recordó que antes del brillo de la corona está el esfuerzo silencioso de la tierra y sus trabajadores.
Golpe de reja y brindis con vino nuevo
Como indica la tradición, el gobernador realizó los tres golpes de reja —descanso, gratitud y justicia— renovando el compromiso de proteger la producción y garantizar un valor justo para el fruto.
El brindis con el vino nuevo selló la noche en una gran mesa compartida, símbolo de unidad en la diversidad. Así, bajo el cielo de Lavalle, la Bendición de los Frutos volvió a recordar que cada cosecha es resultado del esfuerzo colectivo y que la verdadera abundancia nace cuando se comparte.



Con un destacado equipo artístico y técnico que integró coreografía, dirección musical, teatro de sombras y un imponente despliegue escénico, la apertura vendimial 2026 dejó un mensaje claro: la Vendimia es memoria viva, trabajo y esperanza renovada año tras año en el corazón de Mendoza.




