Durante las celebraciones de Nochebuena y Navidad, la Policía de Mendoza desplegó un importante operativo de seguridad a través de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), que intervinieron en tres procedimientos de alta complejidad vinculados a situaciones críticas y amenazas a la seguridad pública en distintos puntos de la provincia.
El primer hecho ocurrió el martes 24 de diciembre por la tarde en el departamento de Guaymallén. Allí, un hombre atravesaba una crisis emocional y se encontraba encerrado en su vivienda portando un arma blanca, negándose a colaborar con el personal policial. Ante el riesgo que implicaba la situación, se activaron los protocolos de intervención de las FOE, conformando un comité de crisis y estableciendo perímetros de seguridad.
Tras un proceso de negociación especializada y al persistir el peligro para la integridad del involucrado, se autorizó una intervención táctica controlada. Efectivos del Grupo Especial de Seguridad (GES) utilizaron un dispositivo electrónico de control, lo que permitió reducir al hombre sin que resultara lesionado. Posteriormente, fue asistido por personal del Servicio de Emergencias Coordinado y trasladado al Hospital Central, donde quedó bajo atención de un equipo de salud mental.
El segundo procedimiento se desarrolló el miércoles 25 de diciembre en el barrio Sol y Sierra de Godoy Cruz. En este caso, una mujer protagonizaba una situación crítica en el marco de un conflicto familiar. La persona se había atrincherado en una vivienda, portando un arma blanca y realizando amenazas, lo que motivó la intervención de los grupos especializados en negociación y contención.



Ante el aumento de su estado de alteración emocional, se activó el plan de emergencia táctico-sanitario. La intervención incluyó el uso del dispositivo electrónico de control, logrando asegurar la escena y preservar la vida de todas las personas involucradas. La mujer fue trasladada posteriormente al Hospital Carlos Pereyra, donde quedó a disposición de un abordaje interdisciplinario.
Por último, durante la madrugada del 25 de diciembre, las FOE intervinieron en la ciudad de San Rafael tras una amenaza telefónica que alertaba sobre la posible presencia de un artefacto explosivo en un local bailable. Personal de la División Explosivos, junto a Bomberos, realizó una inspección exhaustiva del lugar, la cual arrojó resultado negativo. Tras confirmar que no existía peligro, la actividad fue reanudada con normalidad.
Desde el Ministerio de Seguridad destacaron la labor coordinada de las fuerzas especiales y los servicios de emergencia, subrayando que los procedimientos permitieron controlar escenarios de alto riesgo sin víctimas, priorizando la protección de la vida y la seguridad de la comunidad.




