Desde sus primeros años, La Vene construyó una relación cercana con sus clientes, basada en el trabajo artesanal, el respeto por las recetas tradicionales y una premisa clara: ofrecer productos que conserven el sabor auténtico. Esa filosofía se percibe en cada detalle, desde el pan recién salido del horno hasta la variedad de facturas, tortitas y especialidades que forman parte de la rutina diaria de miles de familias.




Sin embargo, si hay un producto que distingue a La Vene y la posiciona como referencia indiscutida, son sus pastas frescas. Ravioles, sorrentinos, tallarines y distintas variedades rellenas se convirtieron en un verdadero sello de la casa. Elaboradas con materias primas de calidad y bajo procesos cuidados, las pastas de La Vene combinan tradición y constancia, dos valores que explican por qué siguen siendo elegidas tanto para el almuerzo cotidiano como para ocasiones especiales.
En un mercado cada vez más competitivo, la marca supo crecer sin resignar identidad. La expansión de sus locales permitió acercar sus productos a distintos puntos de la provincia, manteniendo una propuesta homogénea y reconocible. Lejos de apostar únicamente a la innovación, La Vene eligió fortalecer su esencia: recetas que remiten a la mesa familiar, al encuentro y a los sabores que forman parte de la memoria afectiva.
La experiencia de La Vene no se limita a la compra de alimentos. Para muchos mendocinos, entrar a uno de sus locales es repetir un ritual: elegir el pan del día, llevar pastas para compartir o detenerse unos minutos para una merienda sencilla pero bien hecha. Esa fidelidad del público no es casual; es el resultado de años de trabajo sostenido y de una marca que entiende que la calidad no se negocia.
La Vene no es solo un lugar donde se compra pan o pastas. Es un espacio donde el tiempo se detiene por un momento, donde los sabores conectan con la memoria y donde lo simple —un café, un plato de pastas, una mesa compartida— recupera su verdadero valor. En cada receta hay historia, oficio y una forma de entender la gastronomía como encuentro.



Por eso, quienes eligen La Vene no solo vuelven: se quedan. Y hoy, esa experiencia se amplía con una propuesta pensada para su comunidad más fiel. A través de un sistema de suscripción, la marca invita a acceder a descuentos exclusivos en almuerzos y café, una manera de agradecer la confianza y seguir acompañando los pequeños rituales de todos los días.
Actualmente, La Vene cuenta con presencia consolidada en Mendoza y San Juan, y ya proyecta una nueva etapa de crecimiento con una próxima expansión en la provincia de Neuquén, reafirmando su compromiso de llevar sus sabores tradicionales a nuevos públicos sin perder la esencia que la distingue.
💳 Planes de Suscripción
| Suscripción | Precio ($) |
|---|---|
| Café mediano | 27.900 |
| Café grande | 35.900 |
| Almuerzo mediano | 73.000 |
| Almuerzo grande | 99.000 |
Porque al final, La Vene no alimenta solo el cuerpo. Alimenta vínculos, costumbres y momentos que merecen ser vividos —y compartidos— una y otra vez.




