La Dirección de Minería inició inspecciones geológicas en campo con un operativo realizado en el departamento de Malargüe. Las tareas se enfocaron en la verificación del mineral declarado y en el control del cumplimiento del Código de Procedimiento Minero, marcando el regreso de los controles técnicos directos en territorio.
El procedimiento se desarrolló conforme a lo establecido por la Ley 9529/24, que regula las facultades de la Autoridad Minera y establece los mecanismos de fiscalización técnica y legal de los proyectos en actividad.
“La normativa habilita a la Autoridad Minera a realizar inspecciones geológicas y mineras, verificar el cumplimiento de obligaciones legales y técnicas y requerir el acceso a los sitios de trabajo junto con la colaboración de los titulares”, explicó el director de Minería, Jerónimo Shantal.


La inspección se llevó adelante en la zona de la Cordillera Principal, específicamente sobre una manifestación de descubrimiento de óxidos y sulfuros de hierro denominada Cerro Franke. El objetivo principal fue constatar en terreno la existencia del mineral declarado, en el marco del proceso de validación previsto por la normativa vigente.
El operativo estuvo a cargo de las geólogas Lara Dardanelli y Mariana Raviolo, integrantes del Departamento de Geología de la Dirección de Minería. El equipo inició el recorrido desde el puesto Márquez, con acceso desde la Ruta Nacional 40, y continuó por una huella vinculada al área petrolera PCR Cerro del Medio. El tramo final del recorrido se realizó a caballo durante aproximadamente dos horas y media hasta alcanzar el afloramiento ubicado en cercanías del arroyo Chacay.


Durante la inspección se constató que la geología del área está asociada a cuerpos intrusivos dioríticos con mineralizaciones tipo skarn ferrífero, clasificados por el SEGEMAR como depósitos metasomáticos. En el lugar se identificaron minerales como pirrotina, hematita y pirita, distribuidos en cuerpos mineralizados de carácter irregular.
Además, el equipo técnico tomó muestras representativas del sitio para su posterior análisis en laboratorio, con el objetivo de profundizar la caracterización del yacimiento y obtener información más precisa sobre su potencial.
Estas inspecciones representan la reactivación del control geológico directo en campo, una herramienta clave para validar información técnica, mejorar la calidad de los registros y garantizar el cumplimiento de la normativa minera vigente.
Con este tipo de acciones, la Dirección de Minería refuerza su presencia territorial y consolida los mecanismos de control sobre la actividad, mediante verificaciones concretas en terreno y la aplicación sistemática de criterios técnicos.



