La Ciudad de Mendoza se prepara para celebrar los 90 años de la Fiesta Nacional de la Vendimia con una propuesta especial en los tradicionales desfiles vendimiales. Para esta edición, el municipio presentará un carro alegórico que fusiona tradición y modernidad, destacando la historia de la fiesta y la identidad cultural de la capital provincial.
Como anfitriona de los festejos centrales de la Vendimia, la Ciudad participará de la Vía Blanca de las Reinas y del Carrusel de la Vendimia con un diseño original pensado para representar el espíritu vendimial y el vínculo de la comunidad con el vino.



El carro trasladará a la reina departamental Celeste Sammartino, acompañada por la virreina Sofía Agustina Sosa Pucciarelli y su corte, quienes representarán a la capital mendocina durante los tradicionales desfiles que cada año convocan a miles de mendocinos y turistas.
Los recorridos de los desfiles vendimiales
La Vía Blanca de las Reinas se realizará el viernes 6 de marzo desde las 21. El desfile nocturno recorrerá el centro de la Ciudad con los carros iluminados de los 18 departamentos. El trayecto comenzará en la intersección de San Martín y José Vicente Zapata, continuará por Las Heras hasta Chile, luego girará por Sarmiento y finalizará en la zona de calle Belgrano.
En tanto, el Carrusel de la Vendimia tendrá lugar el sábado 7 de marzo desde las 9 de la mañana. El desfile diurno partirá desde los Portones del Parque General San Martín hasta llegar a Plaza Independencia, para luego continuar por calle Chile hasta Las Heras y dirigirse hacia el este hasta la avenida San Martín, donde se realizará la desconcentración.
Para ambas jornadas, el municipio dispuso un operativo especial de tránsito, seguridad e higiene urbana con el objetivo de garantizar el normal desarrollo de los festejos, que cada año convocan a multitudes en las calles de la capital.
Un carro que homenajea nueve décadas de Vendimia
El carro vendimial de la Ciudad fue diseñado por Emir Vanella y Alejo Lepe, bajo la supervisión de la arquitecta Fernanda Rivera, responsable del taller de escenografía municipal.
La propuesta se presenta como un monumento itinerante dedicado a los 90 años de la Vendimia, considerada la celebración provincial más antigua del país. El diseño combina elementos decorativos en tonos dorados y texturas que evocan el paso del tiempo, integrados con una estructura contemporánea que dialoga con la estética actual de la fiesta.
Entre sus detalles más representativos aparecen referencias a antiguas prensas de madera, rodeadas por racimos de luz que simbolizan la continuidad de la tradición desde 1936 hasta la actualidad.
El carro también incorpora símbolos vinculados al universo del vino, como la bodega y el cristal. La estructura principal simula una cava de estilo vanguardista, donde botellas de vino se elevan como columnas que sostienen el cielo mendocino, mientras que la transparencia del cristal remite a la pureza del agua de las acequias y al espíritu de la comunidad que habita la capital.
La figura de la sommelier como símbolo de la Ciudad
El concepto artístico del carro coloca a la figura de la sommelier como protagonista. Su presencia representa el conocimiento, la sensibilidad y la apertura al mundo que caracteriza a la Ciudad de Mendoza.
Desde esa mirada, la sommelier aparece como la intérprete del lenguaje de la tierra y del vino, capaz de traducir la cultura vitivinícola mendocina a quienes visitan la ciudad. Una imagen que refuerza la idea de que, en cada rincón de la capital, se respira la tradición de la vid y la identidad del vino mendocino.




