La Vendimia de Tunuyán no se explica solo desde el escenario. Se vive en la gente, en los encuentros, en los sabores que acompañan cada noche de fiesta. Y ahí, entre luces, música y celebración, La Chicha vuelve a decir presente como uno de esos puestos que ya son parte del ritual vendimial.
Mientras la vendimia avanza y el clima festivo se siente en cada rincón, La Chicha se convierte en punto de parada obligada. Familias, amigos, turistas y vecinos se acercan buscando algo más que comida: buscan ese sabor conocido que acompaña los momentos importantes




La propuesta es simple y honesta, como manda la tradición: platos abundantes, sabores bien criollos y una atención cercana, de esas que hacen que uno vuelva. En plena Vendimia, donde todo es celebración y emoción, La Chicha entiende que compartir una comida también es parte del festejo.
No es solo un puesto más. Es un espacio donde se cruzan historias, risas y brindis improvisados. Un lugar que, año tras año, se consolida como clásico vendimial, acompañando una de las fiestas más importantes del departamento.


Porque en Tunuyán, la Vendimia también se saborea.
Y La Chicha ya es parte de esa experiencia.




