Esta noche, el Parque Dueños del Sol será escenario de uno de los acontecimientos culturales más esperados del Este mendocino: la Fiesta Departamental de la Vendimia de Junín, que vuelve a coincidir —como ya es tradición— con los festejos por el aniversario del departamento y con el Encuentro de las Naciones, que atraviesa su 22ª edición y convoca cada año a miles de vecinos y turistas.
La propuesta artística, una vez más, lleva el sello de Pedro Marabini, creador y responsable histórico de la estética vendimial de Junín, quien define guion y dirección con un estilo propio que se ha consolidado como referencia en la provincia.
La celebración lleva por nombre “El milagro que florece (El sueño que se hizo jardín)” y se presenta como un relato poético profundamente ligado a la identidad, la memoria y la voluntad transformadora de la comunidad. En el marco de los 90 años de la Fiesta Nacional de la Vendimia, la puesta invita a reflexionar sobre el origen y el presente del departamento, entendiendo a la vendimia como mucho más que una celebración: como el resultado de una historia colectiva construida con trabajo y esperanza.
La narración se inicia desde la intimidad de un Poeta, enfrentado a la página en blanco y al desafío de contar una tierra forjada por el esfuerzo. ¿Cómo decir algo nuevo sobre un lugar cuya historia parece ya escrita? La respuesta llega en un final cargado de emoción y energía, donde más de 300 artistas en escena construyen un latido colectivo en el que vino, danza y música se fusionan para mostrar a Junín como un verdadero jardín creado por su gente, donde el milagro vuelve a florecer año tras año.
Como es tradición, el acto central culminará con la elección y coronación de la nueva reina departamental de la Vendimia. En esta edición participan 14 candidatas, con un dato que no pasa desapercibido: dos de ellas tienen 30 años y otra 27, una señal de que la fiesta comienza a ampliar miradas y a romper moldes históricos.














El cierre musical estará a cargo de un invitado de lujo. Dyango será el encargado de ponerle el broche romántico y popular a una noche que promete ser multitudinaria, reafirmando a Junín como uno de los grandes epicentros culturales y festivos del verano mendocino.




