En el marco de la conmemoración del Día del Árbol, el Departamento General de Irrigación (DGI) presentó este jueves su proyecto de Relevamiento Forestal y Paisajístico en los diques de Mendoza. La iniciativa busca conocer, valorar y proteger el patrimonio forestal que se encuentra en los predios de las principales obras hídricas de la provincia.
La presentación se realizó en el bosque ubicado en los alrededores del dique Cipolletti, donde se puso en marcha la experiencia piloto que contempla el estudio de las 30 hectáreas que conforman el predio, en Luján.
La exposición comenzó con la presentación de los lineamientos generales del proyecto, a cargo de Natalia Morales, asesora de Superintendencia y responsable de la Coordinación de Jefatura de Gabinete del DGI.

Morales explicó que el desarrollo tendrá una duración de dos años y se ejecutará mediante diferentes etapas. Para llevar adelante las tareas se conformó un equipo integrado por numerosos profesionales especializados y representantes de prestigiosas instituciones vinculadas con la temática.
El relevamiento contempla una serie de acciones destinadas a obtener un diagnóstico integral del patrimonio forestal y paisajístico. Entre ellas se encuentran un censo georreferenciado de los ejemplares, la evaluación del riesgo forestal y la elaboración de un plano sectorizado que incluirá recomendaciones para optimizar el sistema de riego.
También se realizará una valoración paisajística y se identificarán especies singulares, notables e históricas presentes en el predio, incluyendo ejemplares que permiten reconocer tanto la flora nativa como la exótica.

Como parte de las etapas finales, el proyecto contempla la elaboración de propuestas de reforestación que permitan garantizar la continuidad de este importante espacio verde.
La experiencia iniciada en las 30 hectáreas del dique Cipolletti será posteriormente ampliada al patrimonio forestal de todos los diques cabecera de Mendoza.
Valorar, proteger y gestionar el paisaje
Durante la presentación, Sonia Fioretti, integrante del equipo de trabajo y titular de la cátedra de Espacios Verdes de la Facultad de Ciencias Agrarias (FCA) de la UNCuyo, destacó la necesidad de comprender el paisaje como una construcción social en la que se relacionan naturaleza y cultura.
Desde esa perspectiva, señaló que esa integración resulta fundamental para valorar, proteger y gestionar los espacios verdes desde una mirada integral. En ese contexto se desarrolla el proyecto, cuyo propósito es poner en valor lo que se considera un “patrimonio vivo”.
La propuesta también busca recuperar el vínculo emocional y perceptual que el bosque urbano genera en quienes lo transitan y habitan. El objetivo es consolidarlo como un espacio asociado a la biodiversidad, el bienestar y la identidad.
Al mismo tiempo, se plantea la necesidad de asegurar su permanencia mediante la evaluación del riesgo que presentan los ejemplares y una planificación adecuada de futuras reforestaciones.
La cultura del árbol y la cultura del agua
Por su parte, Claudia Martínez, integrante del equipo y miembro de la cátedra de Diseño del Paisaje de la carrera de Arquitectura de la Facultad de Ingeniería, señaló que Mendoza constituye un caso representativo de urbanización en un territorio de tierras secas.
En este escenario, explicó, la vida humana se encuentra vinculada a dos elementos que no pueden separarse: la cultura del árbol y la cultura del agua. Ambas forman parte de la infraestructura verde y azul que sostiene el modelo de “ciudad-oasis”.
La conmemoración del Día del Árbol fue planteada además como una oportunidad para promover la sensibilización, la educación ambiental y la participación comunitaria.
En ese sentido, la iniciativa busca instalar la idea de que el árbol dentro del oasis mendocino no constituye un elemento meramente decorativo, sino una estrategia ambiental y vital que requiere una valoración permanente y medidas de protección desde los ámbitos legal, científico y ciudadano.
El predio fue dividido en doce sectores
Para organizar las tareas del relevamiento, el predio del dique Cipolletti fue dividido en 12 sectores, cada uno de los cuales presenta características particulares desde el punto de vista forestal, patrimonial y de utilización del espacio.
La sectorización permitirá establecer prioridades y determinar tanto el punto de inicio del trabajo como el tipo de intervención que necesita cada área.
De esta manera, en algunos sectores se priorizará la identificación de situaciones vinculadas con el riesgo forestal, mientras que en otros se avanzará sobre el reconocimiento de ejemplares destacados o el diagnóstico del sistema de riego.
La intervención tampoco se desarrollará de manera simultánea ni aleatoria. Se definió un orden de trabajo en función del estado de conservación y del nivel de utilización de cada zona. En una primera instancia se abordarán los sectores que registran una mayor concurrencia.
El proyecto requiere, además, un trabajo interdisciplinario. Participan profesionales y estudiantes de las cátedras de Espacios Verdes y Dasonomía de la Facultad de Ciencias Agrarias, especialistas en diseño del paisaje de la Facultad de Ingeniería de la UNCuyo y equipos pertenecientes a los departamentos de Gestión Ambiental, Planificación Hídrica y Patrimonio y Cultura del Agua del Departamento General de Irrigación.
Cada área aporta una perspectiva diferente relacionada con el agua, el suelo, el paisaje y la historia del lugar.
El cruce de estos conocimientos permite que el trabajo trascienda un inventario de especies y ejemplares para convertirse en una propuesta integral de puesta en valor del patrimonio forestal e hídrico de Mendoza.
Una actividad para jóvenes por el Día del Árbol
En paralelo con la presentación del proyecto se desarrolló una actividad recreativa y educativa destinada a adolescentes.
La propuesta fue organizada por la cátedra de Espacios Verdes de la Facultad de Ciencias Agrarias, el área de Comunicación Pública de la Ciencia del CCT Conicet Mendoza y el Equipo de Educación y Gobernanza del DGI.
Bajo el nombre “Jóvenes exploradores, grandes árboles”, fueron convocados estudiantes de tercer año de la Escuela 4048 de Panquehua.
La actividad buscó que los jóvenes pudieran experimentar directamente el bosque y conocer sus beneficios, valorar el paisaje recibido como patrimonio y comprender el papel fundamental que cumple el agua para sostener la vida en el oasis mendocino.
Como cierre del acto y con el objetivo de avanzar en el mantenimiento y fortalecimiento del espacio verde, alumnos, profesionales y funcionarios iniciaron una tarea de reforestación en el predio.
En esta primera intervención fueron plantados más de 20 ejemplares de distintas especies, como parte de las acciones destinadas a preservar y ampliar este pulmón verde.
La jornada concluyó con la participación de equipos de investigación de las instituciones involucradas, representantes de distintos organismos gubernamentales, municipios concesionarios del predio, escuelas de la zona, bomberos voluntarios, vecinos y miembros de la comunidad vinculada al dique Cipolletti.





