Independiente Rivadavia volvió a hacer historia en la Copa Libertadores 2026. En una noche brava en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera Santa Cruz, en Bolivia, la Lepra se impuso 3-1 ante Bolívar y cerró su primera fase de grupos invicto, en su estreno absoluto en el máximo torneo continental.
El equipo mendocino arrancó un partido duro, con Bolívar tratando de imponer condiciones en la altura y generando peligro desde el arranque. Sin embargo, Independiente se plantó firme, aguantó el envión local y empezó a encontrar espacios de a poco.
Durante gran parte del primer tiempo el trámite fue parejo, con chances para ambos lados. Bolívar tuvo varias aproximaciones con Robson Tomé, Melgar y Cauteruccio, mientras que la Lepra respondió con remates de Matías Fernández y Bucca, que exigieron a Carlos Lampe.
Cuando el primer tiempo se iba, Independiente Rivadavia encontró su premio. A los 51 minutos del complemento de la primera etapa, Leonel Bucca apareció para empujarla tras una buena jugada colectiva y poner el 1-0 para los mendocinos.
En el segundo tiempo, Bolívar salió con todo y logró el empate a los 9 minutos con un gol de Robson Tomé, aprovechando un momento de desconcentración defensiva de la Lepra.
A partir de ahí el partido se volvió de ida y vuelta. Bolívar empujó con la gente y la altura, mientras Independiente Rivadavia se replegó, ordenó líneas y apostó a salir rápido.
El encuentro se mantuvo caliente, con cambios en ambos equipos y varias jugadas divididas en el medio. La Lepra resistió bien en defensa con intervenciones clave de Bolcato, Villalba y Studer.
Cuando el partido parecía encaminarse a un empate, apareció la jerarquía del conjunto mendocino. A los 46 minutos del segundo tiempo, Sebastián Villa marcó el 2-1 para volver a poner arriba a la Lepra en un momento clave.
Ya en tiempo de descuento, Independiente Rivadavia lo liquidó. Diego Crego definió el 3-1 final, en una jugada que fue revisada por el VAR y luego convalidada por el árbitro Guillermo Guerrero Alcívar.
Con este triunfo, la Lepra cerró una fase de grupos soñada: invicto, competitivo en cada cancha y dejando bien alto el nombre de Mendoza en su primera participación internacional en la Copa Libertadores 2026.



