La Municipalidad de Guaymallén llevó adelante un operativo integral de seguridad en el distrito de San José, con el objetivo de dar una respuesta definitiva a un reclamo vecinal sostenido durante años por la presencia de un foco crítico de inseguridad.
En ese marco, en la intersección de Aristóbulo del Valle y Barcala se retiró un colectivo en desuso que, con el paso del tiempo, se había convertido en un verdadero aguantadero. La situación generaba una preocupación constante entre los vecinos, ya que el lugar era utilizado como refugio y punto de partida para la comisión de delitos en las inmediaciones.
Lejos de tratarse de una simple remoción de un vehículo abandonado, la intervención permitió desarticular un espacio que había sido ocupado de manera permanente por personas ajenas al rodado. En las últimas semanas, el problema se había intensificado, especialmente tras un hecho de inseguridad de gravedad vinculado directamente con quienes utilizaban el micro como guarida.


En el interior del colectivo se constató una importante acumulación de residuos, olores penetrantes, colchones deteriorados y claros indicios de pernocte habitual. Esta situación no solo evidenciaba una ocupación irregular, sino también la existencia de un foco infeccioso que afectaba la salubridad y la convivencia en el sector.
Para concretar la remoción, fue necesario el uso de maquinaria pesada especializada, debido a que la estructura del vehículo estaba prácticamente integrada al entorno por el prolongado tiempo de abandono.


De manera simultánea, el municipio ejecutó un intenso operativo de poda y desrame en la arboleda cercana, con el objetivo de mejorar la visibilidad y optimizar el alcance de la iluminación pública. Estas tareas resultan clave para eliminar zonas oscuras y puntos ciegos que suelen ser aprovechados para actividades delictivas, reforzando así la prevención.
Desde la comuna destacaron que la prioridad fue devolver la tranquilidad a los vecinos y garantizar condiciones seguras de circulación, especialmente en horario nocturno, cuando el lugar se volvía prácticamente intransitable.


Con este tipo de intervenciones, Guaymallén continúa avanzando en la recuperación del espacio público, eliminando estructuras abandonadas que generan inseguridad y fortaleciendo la presencia del Estado en los barrios.
El operativo permitió sanear, iluminar y ordenar un sector que durante años fue motivo de preocupación para las familias de San José, consolidando una respuesta concreta y sostenida frente a una problemática que afectaba la vida cotidiana de toda la comunidad.



