El Cuerpo de Canes que opera en el sur de Mendoza celebra un nuevo aniversario en medio de una jornada que invita tanto al repaso histórico como al análisis de su rol actual dentro del sistema de seguridad.
Con presencia en San Rafael, General Alvear y Malargüe, la unidad interviene en tareas vinculadas a la prevención, la búsqueda de personas y distintos tipos de operativos. A lo largo del tiempo, su funcionamiento se fue adaptando a las necesidades de la región, incorporando nuevas prácticas y ampliando su campo de acción.
Los inicios de la unidad
Los antecedentes del cuerpo se remontan a la década del 70, cuando personal policial comenzó a formarse en el trabajo con perros en una división específica de la provincia. Aquellos primeros pasos sentaron las bases de una estructura que, con el tiempo, se formalizó y adquirió mayor protagonismo.
En 1978 se creó oficialmente la Sección Canes dentro de la Unidad Regional II. Desde entonces, la unidad fue creciendo de manera gradual, tanto en cantidad de efectivos como en especialización.
Evolución y consolidación
Con el desarrollo de los departamentos del sur mendocino, el Cuerpo de Canes fue ampliando sus funciones. Lo que en sus inicios era un apoyo complementario, pasó a integrarse de forma más activa en distintos operativos.
En 2019, la unidad incorporó la denominación “Perros Héroes de Malvinas Argentinas”, en referencia a los animales que participaron en ese conflicto. El cambio de nombre sumó un componente simbólico a la identidad del grupo.


Cómo trabaja hoy
Actualmente, el cuerpo está integrado por 16 efectivos y 17 perros. Entre las razas más utilizadas se encuentran el ovejero alemán y el pointer inglés, seleccionados por sus aptitudes para tareas de rastreo y detección.
Las intervenciones abarcan desde operativos preventivos hasta la búsqueda de personas extraviadas o la colaboración en procedimientos específicos. En este tipo de tareas, el desempeño del perro suele ser clave, especialmente en terrenos complejos o situaciones donde otros recursos resultan limitados.
Uno de los aspectos centrales del trabajo es la relación entre cada guía y su animal. Se trata de un vínculo que se construye con entrenamiento constante y convivencia diaria, y que incide directamente en los resultados de cada operativo.
Un rol sostenido en el tiempo
A más de cuatro décadas de su creación, el Cuerpo de Canes del sur mendocino mantiene una presencia estable en la región. Su trayectoria refleja cambios en la forma de trabajo, pero también una continuidad en las funciones que desempeña.
En cada intervención, la unidad aporta un recurso específico dentro del esquema de seguridad, con un tipo de trabajo que combina técnica, entrenamiento y coordinación.



