Godoy Cruz comienza este viernes una temporada distinta, cargada de desafíos y expectativas. Este viernes desde las 21.30, el Tomba recibirá a Ciudad de Bolívar en el estadio Feliciano Gambarte, en lo que marcará su debut oficial en la Primera Nacional 2026, tras el descenso consumado a fines del año pasado. El partido será arbitrado por Juan Pafundi y representará el punto de partida de un proceso de reconstrucción deportiva.
El regreso a la segunda categoría del fútbol argentino pone fin a un ciclo de 17 años ininterrumpidos en Primera División. La caída fue un golpe duro para la institución y para el fútbol mendocino, pero también abrió la puerta a una renovación profunda, con nuevos protagonistas y una idea clara: volver a competir en lo más alto.
El encargado de liderar este nuevo capítulo es Mariano Toedtli. El entrenador cordobés asumió el desafío de reorganizar un plantel que sufrió varias salidas tras el descenso y apostó a una pretemporada exigente, enfocada en recuperar intensidad, orden y funcionamiento colectivo.
En el mercado de pases, Godoy Cruz sumó seis incorporaciones. La última fue la del delantero paraguayo Willian Riquelme, de 23 años, proveniente de Guaireña. Antes habían llegado Camilo Alessandria, Francisco Gerometta, Esteban Burgos, Brian Orozco y Federico Milo, refuerzos pensados para darle equilibrio y variantes a un equipo que deberá afrontar un torneo largo y competitivo.
Durante la preparación, el Tomba disputó seis encuentros amistosos ante las reservas de Independiente Rivadavia y Gimnasia y Esgrima, además de medirse con San Martín de San Juan. Si bien los resultados no fueron favorables —dos empates y cuatro derrotas—, el cuerpo técnico priorizó las pruebas tácticas y la consolidación de una base que podría repetirse en el debut.
La Primera Nacional exigirá regularidad, fortaleza mental y una rápida adaptación a un contexto diferente. Godoy Cruz deberá recuperar su identidad futbolística y hacerse fuerte como local, apoyado en su estructura institucional y en un plantel que combina juventud, experiencia y ambición.
Con el Gambarte como escenario y la ilusión intacta, el Tomba inicia una temporada clave. El objetivo está claro: competir, crecer y pelear por el regreso a la Liga Profesional.




