Un importante desprendimiento de piedras y rocas se registró durante la tarde del jueves en Puente del Inca, en plena zona de alta montaña de Mendoza. El fenómeno se produjo luego de las fuertes lluvias y nevadas que habían afectado al sector y no dejó personas heridas.
El episodio ocurrió en el departamento de Las Heras, donde las condiciones meteorológicas habían generado una importante acumulación de nieve y terminaron provocando el desprendimiento de las rocas.
De acuerdo con lo informado por el teniente coronel Mauro Salari, jefe de la Compañía de Cazadores, el incidente se produjo en el sector sureste de la villa de Puente del Inca.
Según explicó el funcionario, las piedras se habían desprendido del otro lado del río, en un sector ubicado frente a la zona norte de la parroquia.
El movimiento de rocas generó un fuerte impacto por sus características y por la cantidad de material que se había desprendido en ese sector de la cordillera mendocina. Sin embargo, el fenómeno no había provocado consecuencias sobre las personas.
Las autoridades también confirmaron que la caída de piedras, sumada a la acumulación de nieve, no había ocasionado heridos ni daños en las viviendas ubicadas en las cercanías.
De esta manera, pese al desprendimiento registrado en uno de los sectores más reconocidos de la alta montaña mendocina, el episodio no había generado daños sobre las construcciones próximas ni personas afectadas.
Puente del Inca, uno de los paisajes emblemáticos de Mendoza
Puente del Inca se encontraba ubicado a unos 180 kilómetros de la ciudad de Mendoza, en plena Cordillera de los Andes, y constituía uno de los puntos de interés turístico más reconocidos de la zona.
El lugar era considerado un monumento natural y se caracterizaba por una formación rocosa de 48 metros de longitud sobre el río Las Cuevas.
La formación natural, ubicada en el corazón de la cordillera mendocina, se había convertido con el paso del tiempo en uno de los paisajes más conocidos de la provincia y en un punto de interés para quienes recorrían la zona de alta montaña.
El desprendimiento se produjo así en un sector de gran valor turístico y paisajístico para Mendoza, aunque en esta oportunidad el fenómeno no había dejado víctimas ni daños en las viviendas cercanas.





