En eventos donde la excelencia es el estándar, cada elemento cuenta. Y en las dos jornadas de masterclass organizadas por Estefanía Robles, hubo un protagonista silencioso pero determinante: la experiencia gastronómica a cargo de Chris Delices.
Desde el inicio, el profesionalismo se hizo evidente. La jornada comenzó con un desayuno cuidadosamente diseñado, que incluyó una propuesta especialmente pensada para personas con celiaquía, respetando todos los cuidados necesarios y garantizando una experiencia segura y de calidad para todos los asistentes. Este nivel de atención marcó el tono de todo lo que vendría.
A lo largo del día, el servicio continuó con un almuerzo equilibrado y de excelencia, y un agasajo durante la tarde que acompañó el cierre de la experiencia, manteniendo coherencia en cada detalle: presentación, sabor y servicio.



Lejos de ser un complemento, el catering se integró como parte fundamental del evento, aportando valor real y elevando la experiencia general. La propuesta de Chris Delices no solo cumplió, sino que superó expectativas, consolidándose como una opción de referencia para eventos de alto nivel.
En un contexto donde cada detalle comunica, el trabajo realizado durante ambas masterclass demuestra que la gastronomía también es experiencia, cuidado y profesionalismo.


Para quienes buscan excelencia, Chris Delices se posiciona como una elección estratégica.
Una invitación abierta a conocer, confiar y elegir calidad. Porque cuando el estándar es alto, cada detalle importa.



